La Coctelera

Categoría: cajón de sastre

1 Mayo 2012

Notas que algo no va bien cuando el corazón simplemente se limita a latir, mecanicamente. Pulsaciones mínimas. La tarde se escurre lentamente en el segundero del reloj de la cocina. Tic, tac. Un sol tibio de primavera y unas nubes amenazantes de lluvia. Todo igual. La cabeza sigue aturdida por el sonido del ventilador del ordenador y vuelta a empezar.

Respiras. Una suave respiración para que nadie lo note. Ya poco importa que te duela el alma, da igual, simplemente nota como el aire va inflando poco a poco tus pulmones. Más que respirar, lo importante es no molestar, el resto ya se irá mejorando en sucesivas sesiones.

ぐそ サカトミ en Instrucciones de uso

12 Abril 2012


Spring, originally uploaded by Paco Avila.

Ni la ves, ni siquiera la intuyes, pero imaginas un haz de luz lejano y con ello ya te sientes bien, te ilusionas. Sueñas con una remota posibilidad y te despiertas con una sonrisa.

"Voy a hacer una pregunta", dijo el rey Milinda al venerable Nagasena. "¿Puedo contestar?". Nagesena dijo: "Por favor, haga su pregunta".

Dijo el rey: "Ya he preguntado".

Contestó Nagasena: "Ya he respondido".

Dijo el rey: "¿Qué respondió?"

Nagasena dijo: "¿Qué preguntó?"

El rey dijo: "No pregunté nada"

Nagasena dijo: "No respondí nada"

(Sabiduría Zen)

¿Es un punto de partida, un inicio, el principio de lo que tiene que ser un gran final?

24 Enero 2012

Antena 3 relaciona el aumento de la taquilla cinematográfica con el cierre de megaupload, es un argumento que también ha utilizado hoy El Mundo y que como explica malaprensa.com no tiene ni pies ni cabeza, porque comparar la recaudación en los cines norteamericanos en diferentes años no responde al cierre o no de Megaupload, sino a otro tipo de consideraciones del azar.

Manejar datos para generar una información que te viene bien para crear un estado de opinión es una falacia y, sin saberlo, resulta que está tipificada.

Falacia del francotirador: Es una falacia lógica donde la información que no tiene relación alguna es interpretada, manipulada o maquillada hasta que ésta aparezca tener un sentido. El nombre viene de un tirador que disparó aleatoriamente varios tiros a un granero y después pintó una diana centrada en cada uno de los tiros para autoproclamarse francotirador.

Vale el ejemplo de Megaupload, pero también cómo utilizó Hugo Chávez el mismo mecanismo hace unas semanas:

  • Hugo Chávez, Cristina Kirchner y Lula da Silva padecen cáncer.
  • Todos ellos son de izquierdas.
  • Estados Unidos odia a los líderes de izquierdas.
  • Los norteamericanos están a la cabeza tecnológica.
  • El gobierno de Obama ha desarrollado una tecnología para inducir el cáncer entre los citados líderes de izquierda.

31 Diciembre 2011

No esperes que nadie te lo cuente, vívelo tú y hazlo con intensidad. Imagina siempre lo mejor, olvida las penas del pasado, ni pienses en las que pueden venir, porque todo es tan simple como vivir como si cada día fuera el siguiente, nunca el último.
No es el momento de hacer balances. Simplemente de pasar la página al calendario. Alisa la del siguiente mes y piensa en lo mucho que te queda por compartir, por aprender y por disfrutar. Ese es el secreto, el eterno secreto para disfrutar cada año, el que ha pasado, el que viene y los que vendrán. Feliz 2012.

1 Diciembre 2011

¿Cien, mil, 20.000 followers en 'twitter', 5.000 amigos en 'facebook', 10.000 fotos en 'flickr', unas cuantas menos en instagram y en hipster. Actualizaciones del perfil de Linkdln, de la página en Google +, del blog, mensajes de whatssap....?

 

 

28 Octubre 2011

Hasta ahora habíamos recibido comentarios elogiosos, anónimos y nominales, de amigos, conocidos y de saludados. 'Feedback' necesario para alimentar la maquinaría, para validar el proyecto y mejorar en el día a día.

A lo largo de los pocos meses de vida de 'Panenka', hemos recibido el apoyo incondicional de nuestros colegas, quienes han creído en el proyecto tanto como nosotros y nos han ofrecido aliento personal y espacio en sus medios.

Una mañana de verano, en los primeros días del proyecto, comprobamos como 'Panenka' no era un círculo cerrado en sí mismo, sino un producto con más o recorrido. Así nos lo expresó Jordi Puntí.

El creador de la premiada novela 'Maletes perdudes' dedicó en 'El Periódico' su columna a lo que consideraba como "la osadía de Panenka".

Jugaba Puntí con la idea de los elementos imprevisibles en el fútbol y cuando estos "se mezclan con la memoria del juego y nuestras ganas de mitificarlo a través de jugadores equipos". Decía que justo en ese momento es cuanto el fútbol se convierte en "un asunto muy literario" y aseguraba que eso es lo que hace Panenka.

"Panenka es un título muy acertado porque refleja una actitud frente al fútbol" nos dijo Puntí, quien calificó certeramente la pena máxima que lanzó Antonín como "un penalti dadá".

"Luego Panenka no ganó nada más. Estas historias marginales, los equipos con mal fario, los futbolistas anecdóticos, trotamundos o rebeldes atraen a los periodistas que escriben en la revista Panenka", o sea a nosotros y deseó "¡Larga vida a Panenka y su atrevimiento!".

La columna de Puntí, que nos ilusionó, paso un poco inadvertida al gran público por la fecha en la que se publicó (23 de julio), pero la que hoy nos dedica Sergi Pàmies en 'La Vanguardia' es de un agradecimiento eterno.

Panenka, como recuerda nuestro editor Aitor Lagunas en el blog de la revista, pesa 365 gramos, pero hoy Antonín ha engordado unos cuantos kilos más.

Aquí está el texto:

Hasta ahora Panenka era el apellido de un checo conocido por arriesgar más allá de la sensatez al lanzar un penalti. A partir de ahora también es el nombre de una revista mensual sobre fútbol (sólo cinco euros). Es un experimento temerario y, en consecuencia, parece condenado a morir joven (y pobre). Por eso conviene comprarla (yo la encontré en la librería La Central) y leer con voracidad retroactiva sus dos primeros números. Panenka ocupa un espacio que, en parte, coincide con el de los periódicos, pero aporta formatos más extensos, temas atemporales, una estética de la memoria incompatible con las urgencias y un gusto iconográfico que ayuda a interrelacionar referencias. Esta suma de virtudes tiene un nombre: cultura.

Pero, con buen criterio, Panenka no abusa de ese intelectualismo que puede transformar el fútbol en una pesadez. Los principios de Panenka son futbolísticos y no renuncian a una visión granangular, que trenza la anécdota, la teoría, el recuerdo y las excentricidades. Esta suma de virtudes tiene un nombre: literatura. Panenka, sin embargo, no cae en la erudición repelente que, a menudo, abre abismos entre la curiosidad y una futbolfilia esnob. Y esta interpretación de los valores literarios se pone al servicio de muchas arcadias individuales (a veces algo anecdóticas y autoreferenciales) pero también de un periodismo deportivo capaz de entrevistar a figuras del pasado, de analizar el nacimiento de la selección de Sudán (espléndido reportaje de Xavier Aldekoa, corresponsal de La Vanguardia) o de diseccionar la dimensión del agente Jorge Mendes, pieza clave para entender la conversión de toda una industria en un laboratorio de experimentación financiera.

Si aplico criterios racionales, llego a la conclusión de que Panenka tiene demasiada chicha para costar sólo cinco euros y de que, igual que otros felices y fugaces experimentos de la cultura, morirá prematuramente. Si aplico criterios sentimentales, en cambio, pienso que se mantendrá gracias al interés de los aficionados por prolongar la experiencia futbolística más allá de los partidos. Pa

Panenka conecta con una sensibilidad que, en otros formatos, nos ha regalado grandes momentos de literatura futbolística: Vladimir Dimitrijevic, Gonzalo Suárez, Juan Villoro, Ramon Besa, Nick Hornby, David Winner, Alex Bellos, Bernard Morlino, Bill Budford, Eduardo Alfredo Sacheri, Franklin Foer, Josep Maria de Sagarra, Péter Esterházy, Enrique Vila-matas, Pino Cacucci, Manuel Vázquez Montalbán, Carlos Drummond de Andrade, Jonathan Wilson, Eduardo Galeano y tantos otros que no me caben porque el espacio del artículo se acaba.

25 Octubre 2011

Un hombre vendía gritos y palabras, y le iba bien aunque encontraba mucha gente que discutía los precios y solicitaba descuentos. El hombre accedía casi siempre, y así pudo vender muchos gritos de vendedores callejeros, algunos suspiros que le compraban señoras rentistas, y palabras para consignas, slogans, membretes y falsas ocurrencias...

Fragmento de Cuento sin moraleja. Julio Cortázar

25 Octubre 2011

Desde hace unas semanas, he puesto en marcha un blog en tumblr. Microblogging, cositas que me llaman la atención y que guardaré en un entorno gráfico más amable. He enlazado la página justo debajo del anuncio de Panenka, en la columna de la derecha o también desde aquí:

Fotos

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