
En una semana, dos cenas de lujo. Primero para seguir celebrando el 40 aniversario de Jordi, que más que un cumpleaños parece una boda gitana -a este paso acabaremos celebrando su 41 aniversario, por mi encantado-. La buena idea era un 'catering' en casa de la Gayetona pequeña, la gran idea fue que lo elaborara Magda, con la ayuda de Alfredo.
Hace unos años, Magda, la alquimista de la familia, decidió mejorar su técnica en los fogones y empezó a asistir a diferentes cursos. El último que hizo fue un curso superior en la escuela Hofmann. Los resultados los podéis ver en el mosaico de fotos que ilustra el post.
No sé porqué no se dedican a cocinar a domicilio, pero Magda y Alfredo, Alfredo y Magda, nos ofrecieron un menú de degustación espectacular. Cinco horas de 'delicatessen', un lujo tras otro:
Aperitivos:
Crostons con pimientos de tres colores.
Coca de cebolla.
Arepitas crujientes con tártar de aguacate
Primeros platos:
Cucharilla de mascarpone con mermelada de pimiento y tostada (x)
Samosas de verduritas con salsa de yogurt.
Rissotto negro de sepia.
Ravioli de provolone y cebolla caramelizada a los dos pestos (x)
Chupito de gazpacho de cerezas.
Cristalina de manzana con foie y jamón ibérico.
Ravioli de acelga rellenos de mascarpone, frutos secos y mermelada de tomate verde (x).
Ensalada caliente de brotes verdes y queso brie al horno.
Plato principal:
Patacón con dado de solomillo, sal Maldon y mermelada de tomate, acompañado de patata al romero y tomate confitado.
Postres:
Brocheta de frutas con crema inglesa y chocolate (x).
Pastel de mousse de chocolate.
Petit Fours:
Turrón crujiente.
Bombones de Jamaica.
Financiers.
Rocas de chocolate con crujiente.
(x) En la foto.
Mañana os cuento el segundo asalto.


