
No darse cuenta de dónde está problema, es un gran problema, y el Barça de Sandro Rosell, con conceptos más o menos claros como el control económico o la gestión deportiva, tiene una gran vía de escape en su tablero de mandos.
Una gran corporación, como es el Barça, necesita tener pautada al milímetro su política de comunicación y en este caso apenas existe. Más allá de las bases establecidas por la anterior directiva, el Barça de Rosell apenas ha realizado ninguna aportación en este campo y el problema se va agrandando con el paso de las semanas.
Oficialmente el club tiene a dos personas que ejercen la tarea de portavoz de la entidad, Toni Freixa, y el director del departamento, Pere Jansà, pero en la práctica el primero es el portavoz de la junta y el segundo está adscrito a la dirección general y su tarea no es visible para los medios.
Freixa, como Xavier Cambra en el pasado, ejerce institucionalmente como transmisor de los acuerdos de la junta ante los medios, pero sus métodos no convencen. Además, su credibilidad quedó en entredicho en una de sus primeras intervenciones (negó el traspaso de Henry cuando estaba hecho) con lo que perdió el elemento fundamental en este tipo de trabajo.
De Pere Jansà, poco sé, pero parece que no tengo que preocuparme. Jansà es (en presente) un gran desconocido para los medios. Psicólogo de empresa, máster en dirección de marketing, especialista en comunicación y gestión de marcas, había trabajado anteriormente en "investigación de mercados, publicidad y restauración", su perfil se aleja de lo que demanda el puesto.
Después de cuatro meses en el puesto, y a pesar de reiterados intentos para mantener un encuentro en el que poner en común las necesidades de EFE y conocer de primera mano en qué se basa la nueva política de comunicación del club, Jansà no nos ha regalado ni un minuto de su tiempo.
Más grave aún fue que en la víspera de la asamblea de compromisarios, desde el departamento de comunicación del club se invitó a un buen número de medios a conocer de primera mano el resumen de la 'Due Diligence', a nosotros ni se nos invitó, a pesar de que dicen que EFE es la cuarta agencia de noticias del mundo y la tienes a dos pasos de tu casa.
Si a todo ello añadimos las fugas de información (desconozco si interesadas o no) que se han producido desde la llegada de Rosell al poder y la caza del topo que algún medio apunta, es lógico que el presidente haya decidido tomar cartas en el asunto.
El maestro Miguel Rico, uno de los periodistas mejor informados, publica hoy en Mundo Deportivo que se insinúan cambios en el área de comunicación y es posible que se cree la figura del portavoz.
Freixa y Jansà podrían tener otras responsabilidades y hasta se apunta la posibilidad de contratar a un portavoz profesional ajeno a la directiva. Nunca es tarde.
En 1992, durante la campaña electoral norteamericana, uno de los asesores de Bill Clinton, James Carville, pegó un cartel en las oficinas centrales del equipo de Clinton con los tres puntos básicos en los que se debía centrar la campaña contra George Bush:
- Cambio vs. más de lo mismo.
- La economía, estúpido.
- No olvidar el sistema de salud.
La frase se instaló en la cultura política estadounidense y también en la internacional. Usualmente se expresa precedida de la palabra "es" y se utiliza para expresar lo esencial en determinada situación.