
Dos jugadoras de la selección española de hockey hierba, participantes en el preolímpico de Baku (Azerbaiyán), han dado positivo por éxtasis líquido, lo que podría acarrear la pérdida de la plaza olímpica del equipo, tal y como establece la normativa. En el caso de un positivo, afecta la descalificación al jugador; más de un no implica a la totalidad del equipo.
Todo apunta a que no se trata de una ingesta voluntaria, sino de una intoxicación orquestada desde la organización local, en su intento de conseguir la clasificación de Azerbaiyán para los Juegos Olímpicos de Pekín.
El éxtasis líquido, GHB (gamma-hidroxibutirato), es un líquido incoloro, inodoro y con un cierto sabor salado. La sospecha existente es que se diluyó en el agua que la organización facilita a los participantes y de ahí el positivo. Ahora, la Federación Española realizará análisis capilares a las dos jugadoras y confía en la Federación Internacional, que ya está al caso de las irregularidades que se vivieron en Bakú, investigue el caso y está dispuesta a llegar hasta el final, el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS).
En Baku tuvo lugar, más que un torneo de hockey, una película de espías. Azerbaiyán presentó un equipo con diez jugadoras de origen surcoreano -un país con gran tradición en el hockey-, nacionalizadas en pocos meses, gracias a matrimonios exprés a cambio de cantidades de dinero.
Llamadas telefónicas a horas intempestivas a las habitaciones de las jugadoras, una banda musical junto al banquillo para impedir que los técnicos dieran indicaciones, guardaespaldas que no permitían el libre movimiento en las gradas, un público compuesto únicamente por militares y muchas cosas raras, especialmente a la hora de las comidas.
En el comedor, un aparato de aire acondicionado 'estropeado' distribuía un gas que provocaba vómitos, somnolencia y mareos a una parte importante de la delegación española. En una de las mesas, hasta ocho jugadoras y la médico del equipo se vieron afectadas: lloraban, reían, tenían escalofríos o sofocos.
Ahora se sospecha de que no era el aire acondicionado lo que provocaban todas estas reacciones, sino una contaminación de GHB en el agua. El éxtasis líquido, utilizado inicialmente como anestésico para el parto, la narcolepsia o el tratamiento de la adicción al alcohol y la heroína, es un peligroso depresor del Sistema Nervioso Central, una de las últimas drogas de diseño.
Entre la reacciones tóxicas que provoca se encuentra el delirio, la alucinación, la crisis epiléptica, la asfixia, el shock nervioso o incluso comas temporales, nada que ver con la mejora del rendimiento si se consume.
La Federación Española se temía lo peor antes del viaje a Azerbaiyán. El presidente, Martí Colomer, ya lo había advertido, pero no pensaba que se iba a llegar a este extremo. Ahora todo irá a contrarreloj: la plaza olímpica está en juego.



