
El güisqui siempre será doble uve. Ni i griega ni i latina, ye, como las chicas, e i tal y como suena. Una be es una be, no una be alta ni una be larga. La ch y la ll, que antes eran dígrafos, ya no existen. Se tomará solo un café solo, sin acentos, como tampoco se acentuará guion, hui, riais, Sion, truhan o fie. Si tenemos dudas entre 4 o 5, lo escribiremos sin acentuar la o, la única palabra átona que se acentuaba hasta ahora. Ah, y será falta de ortografía escribir quorum, Qatar o Iraq, ahora hay que escribir cuórum, Catar e Irak.
Estas son algunas de las modificaciones que se llevarán a la práctica en la próxima edición de la nueva ortografía de la Real Academia Española. Ahora que alguien introduzca los pertinentes parches en las neuronas del personal para desaprender lo que lleva instalado en el cerebro por los siglos de los siglos. Amén.

El secretario de la Academia, José Manuel Blecua, dice que se trata de que el diccionario refleje realmente la lengua actual. Nada que ver con el lema fundacional de la RAE: "limpia, fija y da esplendor".
Existe un conflicto de intereses, es una pura contradicción aprobar la inclusión en el Diccionario Académico de 'pen drive' y de las siglas USB y a la vez "consensuar con las Academias americanas" expresiones tan trasnochadas como chiste verde, poner como una moto, paganini, animal de bellota, subidón o cuerpo de jota.
Durante muchos años, la RAE ha vivido de espaldas al lenguaje de la calle y apostó por no incluir palabras que se encontraban en el habla del día a día. Después decidió proteger el idioma y españolizó determinados vocablos para que no se contaminara.
Ahora ha dado un giro radical a sus principios y ha abierto la veda. 'Pen drive' no es un término necesario, he escuchado lápiz de memoria, 'pen', incluso 'pincho'. Además, ¿para qué incluir este término cuando es un quiero y no puedo y en inglés la palabra que utilizan es 'memory stick'?.
Imagino que igual que utilizamos 'prime time', 'tunear' o 'share', acabaremos por hablar del 'weekend' y si se ha incluido en el diccionario 'usb', no se tardará en autorizar 'hdd', total para qué hacer uso del término disco duro.
Pero si la inclusión de estos vocablos en el diccionario es cuestionable, lo que ya no tiene ningún sentido es que la RAE decida abrir la puerta a términos en evidente desuso, porque a estas alturas quién habla de "chistes verdes", de "ponerse como una moto", de tener "un subidón", de ser un "paganini" o de tener un "cuerpo de jota"?
Idea final.
Atención pregunta: ¿Cómo se va a pronunciar 'pen drive? ¿Pen draif o pen drive?
La noticia original.
Presentan el Diccionario Gay-lésbico, editado por Gredos, que incluyen más de 1.500 palabras referidas a la terminología y el argot de la homosexualidad. Conocía algunas, pero en la redacción aún nos reímos cuando comprobamos que está incluído en el mismo la acepción Agencia EFE como: "mariquita cotilla que está muy al tanto de los chismes relacionados con el ligoteo de su ambiente". Otra acepción divertida es la de bisexual: "Ser del Betis y del Sevilla".
Gracias Chucky por la info.