La Coctelera

Categoría: panenka

16 Julio 2012

Seguiré buscando historias para ficcionarlas el próximo año en @proyectopanenka. Este es un resumen de las once primeras. Toda idea será considerada.

Aquella derrota del Barça en Wembley

Evidentemente fue una licencia literaria la parada de Pagliuca y que esa acción supusiera el final del 'Dream Team' de Cruyff antes de nacer. Rexach sustituyó eventualmente al 'Profeta del Gol', el Barça miró al fútbol inglés, pero mucho tiempo después, y no trajo a Arséne Wenger, sino a Bobby Robson. Thierry Henry fue un sueño cumplido después.

Aquel gol de Cardeñosa contra Brasil

Un mes después decidí reinvidicar el papel de Julio Cardeñosa, aquel maravilloso jugador que tuvo la desgracia de fallar un gol cantado ante Brasil en el Mundial de 1978. Siempre he pensado que Cardeñosa nació antes de tiempo y en esta época hubiera hecho un buen tándem con Xavi o con Iniesta.

Los dos Mundiales consecutivos de Holanda

Que en aquella 'Naranja Mecánica' rechinaba una pieza es una obviedad. Imaginé que Cruyff entraba en razones y aparcaba sus diferencias con Van Beveren. Con el meta del Feyenoord todo estaba en su sitio. Jongbloed no sería el portero recordado por el ocho en su camiseta y Holanda podría presumir de dos Mundiales.

La nueva vida de Andrés Escobar

Un autogol no puede suponer la muerte de nadie, por eso nunca entendí cómo alguien puede matar por el fútbol. Es la historia del colombiano Andrés Escobar a quien mataron tras marcarse un tanto en propia puerta en el Mundial de Estados Unidos. La licencia me permitió revivirlo, hacerlo triunfar en el gran Milan de Sacchi y convertirlo en seleccionador de su país.

Clemente, Clough Co. & Ltd

Me resultó fascinante bucear en la corta pero intensa carrera futbolística de Javier Clemente, que tuvo que retirarse del fútbol a raíz de una desgraciada jugada en Sabadell que le destrozó la rodilla. Fabulo con el traslado de Clemente al fútbol inglés, acaba jugando allí y después se queda entrenando como ayudante de Brian Clough. ¿Alguien se imagina el cóctel explosivo?

United Colors of Korea

Difícilmente Corea del Norte y Corea del Sur compondrán un solo país en el futuro, pero me gustó imaginarlo a raíz del cambio de presidente en Pyongyang. La llegada de Kim Jong Un al poder, un joven criado en los mejores colegios de occidente, alimentaban la ficción...

Tras un tupé y unas Ray-Ban Aviator

Me encantó la historia de Eduard Streltsov. Un ruso que es capaz de llevar unas Ray-Ban en la Rusia de los cincuenta, tiene que ser alguien especial. Y él lo era, tanto que el régimen de Jruschov lo vio como un enemigo, gestó una trama de película de espías, lo envían a Siberia y se perdió un gran talento futbolístico. En la ucronía, Streltsov abandona el país y acaba triunfando en occidente.

La mano no fue de hierro

A Maradona lo pillan marcando con la mano ante Inglaterra y es expulsado en el Mundial de México, los argentinos se hacen con las Malvinas ayudados por Estados Unidos... Una rocambolesca historia para dibujar cómo un detalle puede cambiar el signo de la historia.

El milagro de Superga

Qué hubiera sido del fútbol si la expedición del Gran Torino, el dominador del fútbol europeo de la época, no hubiera perecido en aquel accidente en la colina de Superga es algo fácilmente imaginable, sobre todo si me permito la licencia de fichar a Di Stéfano y a Kubala.

Los invencibles del Munich 1860

Beckenbuer y Müller eran las dos perlas de la Baviera de postguerra. Nacidos en 1945, la labor de los ojeadores del Bayern de Múnich los ubicó en el mismo tiempo y en el mismo espacio para vertebrar un equipo, y luego una selección, único. ¿Pero qué hubiese pasado si los cazatalentos del Munich 1860 se hubieran llevado aquella partida? Todo fue cuestión de media hora.

Un autogol de oro

Un 4-4 en una final europea y el modesto Alavés se encumbraba a lo más alto del continente gracias a un gol en propia puerta... Lástima que no fuera así. La ucronía fue una manera de reinvidicar la figura de Delfí Gelí, que marcó un gol en propia puerta con el que acabó el partido. Un tipo que lee a Cortázar, tiene que ser un genio.

La composición está basada en las ilustraciones de @alexsantalo , que se estrenó en el número 1. Cuando quiera podrá ilustrar la ucronía del número cero.

20 Junio 2012

En el estreno, un personaje con prominentes bigotes aseguraba sentirse preso de aquel penalti. Justo lo contrario que pretendíamos nosotros: respirar con una nueva forma de hacer las cosas sin sentirnos presos de la actualidad, que dicta nuestras vidas profesionales desde siempre.

Volvamos al tipo. Barriga prominente y mostacho demodé sentado en una grada vacía. Como no podía ser de otra manera, la primera portada tenía que ser para él. Su penalti nos ha guiado, esa foto en Praga fue el principio.

Desconocíamos el recorrido del proyecto, pero intuimos cuál podía ser cuando prácticamente por petición popular tuvimos que replantearnos el modelo, pasar del humilde pdf al glamuroso papel.

Por la portada han pasado Jorge Mendes -imposible conseguir una foto vestido de corto del pope de Gestifute-, una delicia escrita por Chema Rodríguez y João F. Fazendas Vaz; nuestro querido Ciudadano Preciado (qepd) o Leo Messi.

En el número tres, se dio una vuelta de tuerca más con el 'dossier' Un rosario de genios. Una apuesta que parecía arriesgada (una portada de Messi) transformada en una gran idea.

Desde entonces, los 'dossiers' han sido el 'leit motiv'. En el 4, 'Rojo oscuro casi negro' y los 20 años de fútbol postsoviético; en el 5 le dijimos al mundo que "El fútbol es de la gente", en el 6 hablamos de la pasión centenaria que es el Flamengo.

La evolución alemana, Desde las raíces a la Copa y la última ilusión europea. Hasta hoy. Mi granito de arena en Panenka es el 'DeLorean', un divertimento literario que comparto con Alex Santaló, un tipo genial que capta con sus ilustraciones lo que pretendo transmitir en esos 5550 caracteres con espacios que escribo cada mes.

Mis felicitaciones a Aitor Lagunas, el padre de la criatura, a César Sánchez, que fue quien me animó a formar parte de la aventura, a Roger Xuriach, 'Coco' Nazar, Javier Giraldo, Toni Padilla, Alex López Vendrell, Axel Torres, Vicent Chilet, Chema Erre, Andrea de Pauli, Rafa Jiménez, Jordi Domínguez, Josep Sanchís y a Chiqui Esteban.

También a Alberto Estévez y a Laia Guarro, que convierten en arte esas ideas abstractas, y a todos aquellos fieles que nos han seguido desde el primer momento, esos que, como nosotros, piensan que las historias de perdedores siempre son más interesantes.

Con la Eurocopa no ha acabado la primera temporada, la despediremos con el 10, un número doble que nos servirá de nexo para abrir la temporada, la segunda de Panenka.

Gay Talese "Las historias de perdedores son más interesantes que las de ganadores, aunque sean menos comerciales".

2 Abril 2012

Con el auge de internet, la tarea de los periodistas ha cambiado radicalmente. Poco queda de aquella tarea original que definía el periodismo como la actividad que consiste en "recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad" y menos aún cuando incide en que para obtener la información, el periodista debe recurrir, por obligación, a fuentes verificables o a su propio testimonio.

El nuevo periodismo es lo que pudo haber sido y no es. Muchos periodistas viven la realidad en la distancia y tienen como cordón umbilical con ella las redes sociales, especialmente 'twitter', un sucedáneo de agencia de noticias, siempre muchísimo más rápido, pero pocas veces con fuentes verificables, donde las informaciones se suceden vertiginosamente y que está resultando imbatible.

Leía estos días el análisis de Ryszard Kapuscinki en "Los cínicos no sirven para este oficio" sobre la realidad del periodismo actual:

En la segunda mitad del siglo XX (..) con la revolución de la electrónica y de la comunicación, el mundo de los negocios descubre de repente que la verdad no es importante; y que ni siquiera la lucha política es importante; que lo que cuenta en la información, es el espectáculo. Y una vez que hemos creado la información-espectáculo, podemos vender esa información en cualquier parte. Cuando más espectacular es la información, más dinero podemos ganar con ella.

De esa manera, la información se ha separado de la cultura: ha comenzado a fluctuar en el aire, quien tenga dinero puede cogerla, difundirla y ganar más dinero todavía. Por tanto, hoy nos encontramos en una era de la información completamente distinta...

¿Quién decide lo que interesa ser publicado? ¿Twitter mediante sus trending tópics? ¿Hay que continuar ofreciendo información-espectáculo/basura con la excusa de que eso es lo que demanda la audiencia como demuestran los 'shares'? ¿O seguimos apostando por los productos informativos más baratos: las tertulias; minutos de radio o televisión con pseudolíderes de opinión de tres al cuarto?

Fundamental para el futuro es el camino a seguir. El viejo "nuevo periodismo" es la alternativa. Historias bien escritas, reportajes de calidad, informaciones recogidas a base de conversaciones e intuición, mucha intuición. Siempre se trata de seguir escrupulosamente el proceso: "recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad" y de preguntarnos: ¿Qué paso nos hemos saltado esta vez?

A medio plazo, la calidad acabará imponiéndose. Productos trabajados y de calidad, historias reposadas y no tan conocidas. Mi apuesta es el periodismo que representa Panenka, Jot Down o Cuadernos de Basket, un modelo que perdurará siempre que los iniciadores de la idea tengan las manos libres o, en el caso de contar con el apoyo económico externo, la libertad necesaria para seguir creyendo en el proyecto original.

15 Noviembre 2011

Aquí tenéis mi aportación en el blog de Panenka en la que comento el por qué de la ucronía del número de este mes de la revista. Cruyffistas, es lo que hay:

El clan de Johan

28 Octubre 2011

Hasta ahora habíamos recibido comentarios elogiosos, anónimos y nominales, de amigos, conocidos y de saludados. 'Feedback' necesario para alimentar la maquinaría, para validar el proyecto y mejorar en el día a día.

A lo largo de los pocos meses de vida de 'Panenka', hemos recibido el apoyo incondicional de nuestros colegas, quienes han creído en el proyecto tanto como nosotros y nos han ofrecido aliento personal y espacio en sus medios.

Una mañana de verano, en los primeros días del proyecto, comprobamos como 'Panenka' no era un círculo cerrado en sí mismo, sino un producto con más o recorrido. Así nos lo expresó Jordi Puntí.

El creador de la premiada novela 'Maletes perdudes' dedicó en 'El Periódico' su columna a lo que consideraba como "la osadía de Panenka".

Jugaba Puntí con la idea de los elementos imprevisibles en el fútbol y cuando estos "se mezclan con la memoria del juego y nuestras ganas de mitificarlo a través de jugadores equipos". Decía que justo en ese momento es cuanto el fútbol se convierte en "un asunto muy literario" y aseguraba que eso es lo que hace Panenka.

"Panenka es un título muy acertado porque refleja una actitud frente al fútbol" nos dijo Puntí, quien calificó certeramente la pena máxima que lanzó Antonín como "un penalti dadá".

"Luego Panenka no ganó nada más. Estas historias marginales, los equipos con mal fario, los futbolistas anecdóticos, trotamundos o rebeldes atraen a los periodistas que escriben en la revista Panenka", o sea a nosotros y deseó "¡Larga vida a Panenka y su atrevimiento!".

La columna de Puntí, que nos ilusionó, paso un poco inadvertida al gran público por la fecha en la que se publicó (23 de julio), pero la que hoy nos dedica Sergi Pàmies en 'La Vanguardia' es de un agradecimiento eterno.

Panenka, como recuerda nuestro editor Aitor Lagunas en el blog de la revista, pesa 365 gramos, pero hoy Antonín ha engordado unos cuantos kilos más.

Aquí está el texto:

Hasta ahora Panenka era el apellido de un checo conocido por arriesgar más allá de la sensatez al lanzar un penalti. A partir de ahora también es el nombre de una revista mensual sobre fútbol (sólo cinco euros). Es un experimento temerario y, en consecuencia, parece condenado a morir joven (y pobre). Por eso conviene comprarla (yo la encontré en la librería La Central) y leer con voracidad retroactiva sus dos primeros números. Panenka ocupa un espacio que, en parte, coincide con el de los periódicos, pero aporta formatos más extensos, temas atemporales, una estética de la memoria incompatible con las urgencias y un gusto iconográfico que ayuda a interrelacionar referencias. Esta suma de virtudes tiene un nombre: cultura.

Pero, con buen criterio, Panenka no abusa de ese intelectualismo que puede transformar el fútbol en una pesadez. Los principios de Panenka son futbolísticos y no renuncian a una visión granangular, que trenza la anécdota, la teoría, el recuerdo y las excentricidades. Esta suma de virtudes tiene un nombre: literatura. Panenka, sin embargo, no cae en la erudición repelente que, a menudo, abre abismos entre la curiosidad y una futbolfilia esnob. Y esta interpretación de los valores literarios se pone al servicio de muchas arcadias individuales (a veces algo anecdóticas y autoreferenciales) pero también de un periodismo deportivo capaz de entrevistar a figuras del pasado, de analizar el nacimiento de la selección de Sudán (espléndido reportaje de Xavier Aldekoa, corresponsal de La Vanguardia) o de diseccionar la dimensión del agente Jorge Mendes, pieza clave para entender la conversión de toda una industria en un laboratorio de experimentación financiera.

Si aplico criterios racionales, llego a la conclusión de que Panenka tiene demasiada chicha para costar sólo cinco euros y de que, igual que otros felices y fugaces experimentos de la cultura, morirá prematuramente. Si aplico criterios sentimentales, en cambio, pienso que se mantendrá gracias al interés de los aficionados por prolongar la experiencia futbolística más allá de los partidos. Pa

Panenka conecta con una sensibilidad que, en otros formatos, nos ha regalado grandes momentos de literatura futbolística: Vladimir Dimitrijevic, Gonzalo Suárez, Juan Villoro, Ramon Besa, Nick Hornby, David Winner, Alex Bellos, Bernard Morlino, Bill Budford, Eduardo Alfredo Sacheri, Franklin Foer, Josep Maria de Sagarra, Péter Esterházy, Enrique Vila-matas, Pino Cacucci, Manuel Vázquez Montalbán, Carlos Drummond de Andrade, Jonathan Wilson, Eduardo Galeano y tantos otros que no me caben porque el espacio del artículo se acaba.

24 Octubre 2011

Llegados al punto de partida, el planteamiento no es tan sencillo. Si se trata de deformar la realidad para buscar el momento en el que empieza a cambiar el sentido de la historia, lo que cuentas tiene que ser suficientemente conocido para que dé juego. De lo contrario, caes en el error de fabular una ficción, de darle la vuelta a una historia poco conocida y con ello se puede perder todo el encanto.
Por eso, en las ucronías, lo principal es que el lector conozca la historia. No vale la originalidad en el punto de partida, sino en el nudo, lo cual tendrá incidencia directa en el desenlace que no tiene porqué ser tan impactante.
Así se lo planteé al editor de Panenka, Aitor Lagunas, cuando convinimos el nacimiento de una ucronía mensual en la revista. Él era más partidario de historias más originales, pero finalmente convinimos que no tendría sentido escribir ucronías sobre historias poco conocidas.
Por eso en el número cero versioné 'Aquella derrota del Barça en Wembley', en el uno convertí en héroe a un tipo como Julio Cardeñosa, que de haber nacido unos cuantos años más tarde hubiera formado parte del exquisito ejército de centrocampistas, al estilo Xavi e Iniesta.
A Julio le cambié la vida en 'Aquel gol de Cardeñosa contra Brasil', un artículo acompañado por una magnífica ilustración de Alex Santaló que aún se supera más en la última, pero para eso tendréis que esperar unos pocos días.

30 Septiembre 2011

Desde la maravillosa y arriesgada apuesta por la ilustración de portada de Alberto Aragón hasta el reportaje de @xavieraldekoa sobre el estreno de la selección de Sudán del Sur.
Desde el texto de @martiperarnau sobre 'Los misioneros de La Masia', que nos recuerda que sin buenos técnicos no hay ni medianos futbolistas, a la ficción sobre Jorge Mendes de @chemaerrebravo y @JoaoFFVaz con una infografía de @chiquiesteban pasando por un delicioso paseo por el fútbol en Chiapas dibujado por @cesar_sanchez_ y fotografiado por Jordi Piqué.
Encontramos la mano de @rogerxuriach en los retrojuegos o en las twitter broncas, la de @jorgenazar en las curvas de nivel y en la coordinación general y la deliciosa prosa de @javiergiraldo en diversas partes de Panenka.
Allí estará también un texto de Arrigo Sacchi sobre 'el calcio', una entrevista de @adrimedia y @aitorlagunas a Michel Salgado en la que el surf es el protagonista y una maravillosa infografía de Artur Galocha.
Las fotos de Reinaldo Coddou introducen el texto de Rafa Maranhao sobre Uruguay, el pequeño milagro celeste; y la ilustración de @alexsantalo ennoblecen el Delorean dedicado al gran Julio Cardeñosa.
De la entrevista con Mario Götze es difícil quedarse con el contenido o con el continente. @eballester nos cuenta las vueltas que ha dado la vida para el Castellon y para el Villarreal y @vicentchilet recuerda en 'Uno di noi' que Corleone y Fabrizio Miccoli son mucho más que nombres con historias propias.
@carlesviñas escribe sobre el fútbol durante la guerra civil, en un reportaje en el que se estrena uno de los últimos fichajes de Panenka (Alberto Estévez) con un espectacular montaje gráfico.
Mi camiseta de Gabriel Torje es el imperdible texto de @axeltorres y @tonipadilla nos recuerda a aquel maravilloso Partizan de los sesenta.
En una entrevista cedida por So Foot, Fowler admite que le tocó los huevos que Torres se marchara al Chelsea en el último texto de la parte central de Panenka.
En el número uno, hemos decidido darle otro aire a la parte final de la revista, ahora rebautizada como Cajón de Sócrates, donde cabe la quiniela de Jaime Alguersuari, la biografía inédita de Elizondo (escrita por @manueljabois), el este soy yo... ahora con Héctor Alterio (gran foto de Kike del Olmo), la retroportada con la RDA como protagonista y un delicioso cuento de Galdar Reguera (ilustrado por Flavio Morais), entre otras cosas.
Me dejo unas cuantas maravillas más que podéis encontrarla en el número uno de Panenka, que podéis comprar aquí... mientras ya estamos maquinando para el número dos.

21 Junio 2011

 

 

 

 

Criado entre teletipos, ha encontrado su punto de fuga en un jardín de "Caprichosas Margaritas" que cultiva con devoción. Es el más veterano del vestuario, pero su espíritu es de juvenil recién ascendido.

(*) 

 

 Tenía ganas de salirme del carril, pero sin adelantar ni por la derecha ni por la izquierda. Ganas de darle un giro a esta profesión, ver las cosas desde otra perspectiva. Por eso en cuanto surgió la posibilidad de Panenka, no lo pensé ni un segundo. ¿Escribir sobre lo que quieres sin la dictadura de la actualidad, con gente afín? ¿Crear un proyecto desde cero? ¿Crisis? ¿Qué crisis? Me he sentido muy bien acogido desde el primer instante y en cuanto me ofrecí trasladar el género de la ucronía a la ficción deportiva, tanto Aitor Lagunas como César Sánchez, los 'alma máter' del proyecto (hoy realidad) Panenka me abrieron los brazos.  A mi también se me iluminó la mirada. El primer texto, escrito entre el ritmo frenético de la actualidad futbolística y algunos momentos robados al fin de semana, recrea una derrota del Barça en la final de Wembley de 1992 (todo mentira). Así empieza:

 Postes cuadrados cuando tenían que ser esféricos. Jugadores llamados a marcar una época que no pudieron vestir su camiseta porque la dictadura decidió su futuro...

 Me siento orgulloso de formar parte de la familia Panenka. Por un euro, podéis encontrar Panenka (114 páginas) en esta dirección. Como entrenador, Antonin parece un tipo afable. Ya os iré contando.

(*):  Miniperfil publicado en el número cero de Panenka.

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