La frase es de Denilson de Oliveira. Aquel delantero jugón por el que el Betis de Manue Ruiz de Lopera pagó !!33 millones de euros!!, en el verano de 1998, y de esa manera se lo arrebató al Barça. Hace tiempo que le había perdido la pista y hoy lo que he encontrado en la red. Tiene 31 años y es el ejemplo de jugador sobrevalorado al infinito. Jugó 61 partidos con Brasil y marcó 9 goles;  12 en sus diferentes etapas con el Betis.

Criado en el Sao Paulo, jugó en el Betis, Flamengo (cesión), retornó a Sevilla y  fue traspasado al Girondins bordelés donde estuvo una temporada (2005-06). Emigró al Al-Nasr de la Arabia Saudí, después se enroló en el Dallas norteamericano y volvió a casa para jugar en el Palmeiras. Decididamente, Denilson debió jugar demasiado a la Playstation, porque ni el reputado Bolton Wanderers le contrató durante el mercado invernal. Un bluff mundial para inaugurar una nueva sección, la nada original: Qué fue de...