La Coctelera

Categoría: reflexiones

31 Diciembre 2012

Todos los días pueden ser iguales. Te da la impresión de que en cada hora de cada día, cada semana de cada mes y en todos los del año, la luz se te escapa de entre las manos. Amanece nublado y el sol nunca acaba de desperezarse, ni un atisbo de luz con el que alegrar el corazón que late cada vez con menos intensidad.
Ha sido 2012 un tobogán de emociones, una espiral que cada vez complicaba más la situación, el ánimo y las ganas de salir adelante, hasta que en los últimos meses apareció el sol y empezamos a ver la vida en colores.
Y con todo ello hemos aprendido. Ahora podemos valorar mucho más a quienes tenemos al lado, puedes sentirte muy próximo, abrir los ojos y comprobar que al otro lado se encuentra aquella mirada que hasta hace poco estaba perdida.
Resulta complicado valorar lo que tienes hasta que no lo pierdes. Rotundo y cierto. Todo se puede complicar en un segundo y rehacer el camino te llevará tanto tiempo y tanto dolor, que a veces no estás seguro de tener el suficiente valor ni si el regreso es por la senda correcta.
Pero el final siempre vale la pena, porque creces con la adversidad y te haces más fuerte. Apostado junto a la ventana de la cocina de casa, recuerdo lo vivido y ahora me siento bien. Vuelvo a leer la frase escrita en esa pizarra que nos ha servido de inspiración durante estos últimos diez meses: "Al final todo sale bien y si no sale bien es que aún no es el final".
Es una máxima que nos sorprendió cuando vimos 'El exótico hotel Marigold' y nos la hemos quedado para siempre. Era un resquicio de esperanza y nos aferramos a ella, era un punto de partida y ahora sabemos que es una manera de entender la vida. Principio y final, el nuestro ha sido feliz y no voy a pensar en cómo hemos llegado hasta aquí, a pesar de haber vivido el año más duro de los que recuerdo.
El amable recepcionista del hotel Marigold recuerda a sus huéspedes que la vida es "como una ola" que te derriba si te resistes, pero si te zambulles en ella, siempre te lleva a otro lado. Contemplo la pizarra y me siento como él.
Albert Einstein nos recordaba que hay dos formas de ver la vida: "una es creer que no existen los milagros, la otra es creer que todo es un milagro". Y así es.
Durante la cena de Nochebuena, nos dimos cuenta de que todo lo habíamos hecho bien. Es una buena manera de acabar con todo y de empezar de nuevo.
Ahora imagino el futuro como una postal de Alessandro Baricco. Vas caminando cerca de la orilla y tus huellas, precisas y ordenadas, se sellan en la arena y al día siguiente sabes que no queda nada:

"El mar borra por la noche. La marea esconde. Es como si no hubiera pasado nunca nadie. Es como si no hubiéramos existido nunca. Si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. Ya no es tierra, todavía no es mar. No es vida falsa, no es vida verdadera. Es tiempo. Tiempo que pasa. Y basta".

Y así quiero que sea a partir de mañana.

Antonia Font - S'alegria des Conill

La foto es mía, pertenece a esta galería de Flickr

4 Diciembre 2012

 Desde la perspectiva que le dan sus 73 años, Xavier Rubert de Ventós nos cuenta que la vida va más de sexo que de amor. Cuenta que lo importante para pasárselo bien es dejarse ir. "Una de las maneras de encontrar la felicidad es no buscarla", insiste un tipo que es un genio, pero no tiene nada de loco y que disfruta con las pequeñas cosas.

Había leído alguno de sus artículos en prensa y no entendía cómo un filósofo, profesor universitario y catedrático de estética podía haber caído en las redes de la política durante diez años. Un tipo listo secuestrado durante tanto tiempo. No me cuadraba.

Anoche en 'El convidat' descubrí a una persona lúcida, un tipo que nos recuerda que la vida va "de sexo, no de amor"y que pasárselo bien en la vida significa "salir de ti mismo y quedarte fuera" y que en lugar de estar "comiéndote el coco" se trata de "disfrutar del placer intenso".

"Una de las maneras de encontrar la felicidad es no buscarla, quedarse al pairo. Suficiente para que te arrastre, pero no lo suficiente para que vuelques...".

En tiempos complicados como éstos, quedarse 'al pairo' es una buena solución, nada que ver con quedarse a merced del viento. Rubert de Ventós es independentista y defiende la hispanidad. "No es un lío", tal y como se explicó en un antiguo artículo de 2011 que hoy rescato.

El esteta considera que su desazón frente al nacionalismo catalán "no era tanto una cuestión ideológica como de método" y admite que deseaba para su país "esa interdependencia (soberanía) que ejercen y con la que operan hoy los estados".

Considera que en los noventa ese era un sueño de "cuatro gatos" nostálgicos o visionarios, pero que ahora se va transformando en un horizonte plausible al menos para nuestros nietos.

"Somos un país lo bastante grande para ser relevante, competitivo y políticamente viable... Para mantener ese estatus, eso sí, es imprescindible un Estado tan in(ter)dependiente como los demás; un Estado con el que Catalunya dejaría de ser percibida desde España como un peligro, como un estorbo...".

Rubert de Ventós recordaba en su artículo que Catalunya no puede sobrevivir a la intemperie de la globalización, la inmigración y el desempleo con "un brazo atado a la espalda del actual sistema de financiación".

Nunca es tarde para descubrir a un genio que hasta ahora me había pasado inadvertido. Me quedo con su referencia sobre la vida y la mejor edad:

La mejor edad de la vida son los cuarenta. La vida tiene como un proceso de experiencia creciente y de vitalidad declinante y hay un momento donde estos dos momentos se cruzan. Tienes bastante experiencia y aún tienes vitalidad, no la vitalidad sin experiencia ni la experiencia sin vitalidad. En mi caso fue en los cuarenta, cuando tenía todas las potencias y era lo puta que se tiene que ser para sobrevivir mínimamente. El momento de la sincronía, de la sintonía y de la relativa buena instalación del cuerpo...

24 Noviembre 2012

Borradores elevados a la máxima categoría, investigaciones realizadas desde el interés por personajes siniestros, campañas de desprestigio, puñales lanzados entre el este y el oeste. Juego sucio. Cartas publicadas en día de reflexión, sospechas de connivencia de los medios con el poder. Pagos por servicios prestados. Juego de tronos.
Así estamos, viviendo realidades diferentes, dando lecciones ajenas cuando nos fallan en nuestra propia casa. El interés y no los ideales es lo que nos mueve en esta carrera de autos locos sin fin en la que el único argumento es el de "pero tu más".
Se preguntaba Blaise Pascal si la realidad es lo que nos pasa o lo que hacemos con lo que nos pasa. Mañana veremos cuál es la nueva realidad y quien gana en esa carrera en la que todo vale, pero en la que siempre pierde el mismo, Pierre Nodoyuna. "Haz algo, patán".

26 Octubre 2012

Para emprender el camino de vuelta, basta con decidir dar un paso en el sentido opuesto.

Ese gesto, simple y natural, es siempre el que más cuesta, pero cuando lo has decidido ya no admitite dudas, ni dudas ni marcha atrás.

Después de unos meses por un camino desconocido, ahora sabemos que ya hemos superado el punto intermedio y nos encaminos hacia la meta.

El regreso será tan lento y penoso como la ida, aunque con la ventaja de conocer dónde están las curvas, en qué momento se hace oscuro, donde está previsto que llueva o el frío arrecie, pero sobre todo donde están los corazones que nos abrazan.

Para emprender el camino de vuelta... La vuelta ya ha empezado.

Texto y foto © Guso Sakatomi

11 Octubre 2012

Siempre hay claves para descodificar los mensajes, una parte lejos del todo siempre puede llamar la atención. Es la descontextualización, es lo que ha llevado a un programa minoritario como 'Bestiari', que tiene una cuota de pantalla del 0,8, a estar en boca del todo mundo después de un ácido 'sketch' de ficción en el que se satirizaba -con mejor o peor suerte- al Rey, a Félix Millet y a Sostres, quienes acaban 'heridos' por la pistola de goma del protagonista de turno, en ese caso un conocido guionista.

'Bestiari' no es una provocación, como lo son muchos de los artículos de Sostres, ni tampoco un escándalo, como lo es el caso Millet, sino un divertimento, un experimento colorista que puede o no puede gustar, pero nada más. Un programa alternativo, alejado del 'prime time'.

Me aburre soberanamente este rasero diferente de medir la realidad. Me indigna que lo que vale aquí, tenga una resonancia diferente en otro sitio y se me ocurre un ejemplo. Los medios estaban muy alerta a las reacciones del público del Camp Nou durante el cacareado clásico, muchos pensaban que se entremezclarían los gritos a favor de la independencia con los insultos a la madre patria. Eso es lo poco que les importaba a a algunos.

600 kilómetros al oeste, pocas horas después, no jugaba ni el Barça ni ningún equipo catalán y los gritos contra Cataluña y el Barça se repitieron durante buena parte del partido. Nadie lo publicó, es habitual y lo que acaba convirtiéndose en "algo normal" no hace falta publicitarlo. Esa son las reglas.

Por un momento imaginen que en el Camp Nou, en vez de los gritos independentistas, los espectadores hubieran repetido los mismos gritos que semana a semana se escuchan en muchos campos cambiando Cataluña por España, imaginen que uno de los principales bancos responsables del agujero negro no hubiera sido Bankia, sino La Caixa, imaginen, imaginen...

PD: Gracias al gran Víctor Sáncho, el domador de Burros y Elefantes, acabo de enterarme por qué 'Bestiari'  es el último ejemplo del efecto Streisand.

7 Febrero 2012

 

Desde siempre me han atraído las listas. Un día me gustaría escribir libros de listas. Y estoy seguro de que la lista de las cosas por las que merece la pena vivir es un ejercicio fundamental para recordar aquello de lo que estamos hechos.

En una parte de su último libro, 'Vente conmigo', Roberto Saviano introduce su lista de cosas imprescindibles. Momentos, sentimientos...:

 La mozarella de búfala de Aversa.

Bill Evans interpretando el 'Tema de amor' de Espartaco.

Ir con la persona a la que amas a la tumba de Rafael Sanzio y leerle la inscripción latina que muchos ignoran.

El gol de Maradona del 2-0 contra Inglaterra en el Mundial de México 86.

La Ilíada.

Bob Marley cantando Redemption Song escuchado con auriculares mientras paseas libremente.

Zambullirse en las profundidades, donde el mar es mar.

Soñar con volver a casa después de haberte visto obligado a estar fuera mucho, mucho tiempo.

Hacer el amor en una tarde de verano. En el sur.

Después de una jornada en la que se han recogido firmas contra tu persona, encender el ordenador y encontrar un e-mail de tu hermano que dice: 'Estoy orgulloso de ti'.

 

27 Agosto 2011

Nunca había tenido noción del paso del tiempo hasta entonces. Biel le saludaba, él desde la ventana reprimía la emoción. Una ventana a veces es el espejo que no queremos ver, pero en ocasiones resulta inevitable.

Texto publicado hace unos días en Tumblr.

 

Estoy migrando los contenidos a un blog en Tumblr, aunque está resultando más difícil de lo que pensaba. Cualquier ayuda técnica será bienvenida. Mientras tanto, compartiré los contenidos aquí y también en Tumblr, en este blog. Espero comentarios, aquí, allí o donde sea.

14 Abril 2010

Si se funde un cubito de hielo, el volumen del gintonic no sube. El polo norte es un cubito de hielo enorme en el océano, así que aunque se funda entero, el nivel del mar no aumentará.

Como metáfora sobre el cambio climático, es divertida, aunque desconozco la fiabilidad de la teoría. Lo he leído en "Converses amb Xavier Sala i Martín" de Jordi Graupera, un libro que me está fascinando por el personaje (sobre el que no tenía en buen concepto) y por el contenido.

La foto es de laterminalrosario.

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