En un equipo de estrellas, siempre habrá un lugar reservado para él. Carles Puyol es de los jugadores que mejoran todo lo que tienen a su alrededor y prueba de ello es el espectacular rendimiento ofrecido esta temporada por Oleguer Presas, un correcto defensa que sin 'Puyi' al lado no destacaría.
Puyol es el capitán de un equipo que está a punto de tocar el cielo, de un grupo de magníficos jugadores como Ronaldinho, Eto'o o Deco en el que Puyol tiene ascendiente.

En este libro de Armand Carabén van der Meer, se retrata a Puyol como "un jugador que conseguirá triunfar en uno de los mejores equipos del Mundo, sin perder nunca ni la sencillez ni la generosidad".
Puyol es un producto barcelonista made-in-Van Gaal, aquel odiado entrenador que marcó una época en el club azulgrana, pero que cometió el error de creerse por encima del entorno barcelonista con Núñez en la presidencia y repitió incongruencia cuando aceptó la oferta de Gaspart.

Esta es la historia de un chico de pueblo, nacido en la Pobla de Segur, que consigue llegar al FC Barcelona y acaba triunfando. Aquel chaval, hijo de ganaderos, que tenía empapelada su habitación con posters de los jugadores barcelonistas más famosos, ha sido elegido este año como uno de los 50 mejores jugadores del Mundo según la FIFA.

Entre las anécdotas que recoge el libro de Carabén destaca cuando Van Gaal le pidió a Puyol que se cortara el pelo, porque ya no era un chaval de La Masía. "Míster. Con todos los respetos, pero...el pelo no se toca".

Ahora Puyol está cerca de conseguir su primer título como profesional. El, como la totalidad de canteranos del Barça menos Xavi, no había estrenado aún su palmarés. Puede ser el primer peldaño de una larga escalera....