Después de que el pasado 4 de julio, el presidente del PP catalán, Josep Piqué, reclamara la necesidad de abrir una etapa nueva para que su partido volviera a ser una "auténtica alternativa", así como de abrir nuevas espectactivas de futuro, lo cual le valió diversos tirones de oreja desde el propio PP, cuatro meses y medio después, Mariano Rajoy, parece que se ha dado cuenta de que Piqué no iba tan desencaminado.
Ante la junta directiva nacional, Rajoy ha pedido a los dirigentes del PP que no piensen en el pasado y que "a partir de hoy" sólo se hable de "futuro", porque "lo que pasó ya pasó" y hay que hacer "cruz y raya".
Con la de collejas que le dieron en su día a Piqué, de lo poco sensato que tiene el PP, y ahora resulta que tiene razón. Acebes y Zaplana, por el momento, no se han pronunciado, pero Zaplana parece ahora más preocupado por las dimensiones de su despacho en el Congreso de los Diputados que por otra labor.