¿Cómo ETA puede hablar de "las nuevas oportunidades" que brinda la situación política actual y horas después colocar un artefacto en una antigua central eléctrica en Zaragoza?
Es todo una gran incongruencia. En pocos días, la colocación de un coche bomba en Avila y la de un artefacto en una central eléctrica que no estaba operativa desde hace diez años. Todo para hablar después de "nuevas oportunidades" y amenazar con la existencia de "nuevos riesgos".
Justo cuando el IRA ha inutilizado sus arsenales y la escena internacional estaba pendiente de algún gesto de ETA, la respuesta es de nuevo la misma: una bomba. Un paso adelante y diez para atrás, medio hacia adelante, cinco para atrás. ¿Hasta cuándo? ¿Qué diálogo se puede plantear así?