Al Barcelona le tienen ganas. Muchos clubes no ven con buenos ojos el apoyo que Joan Laporta dio en su día a Angel María Villar para que fuera reelegido (argumentación de Laporta: ¿Qué hacemos? ¿Votamos a Gerardo González, un simpatizante del Real Madrid para que el Madrid también controle la Federación?) y el caso Messi levantará ampollas. Cuando todo el mundo estaba pendiente de que el Consejo Superior de Deportes volviera a negar el papel de asimilado del jugador, el Barcelona anunció que Messi ya tenía pasaporte y podía jugar como español.
Fue un gol por toda la escuadra. Todo el mundo estaba descolocado y se empezaron a mover los hilos. Primero que un jugador no podía actuar en el primer equipo con ficha de juvenil, cuando Raúl González debutó con el Real Madrid con 17 años o Fernando Torres con 16 ya jugaba con el primer equipo; ahora que su inscripción está fuera de plazo lo cual provocará alguna impugnación.
Resulta increíble leer declaraciones en determinados medios de un grupo periodístico concreto que van en el mismo sentido y al poco tiempo se tienen que corregir. Primero el Deportivo amenaza con la impugnación y el abogado del club habla de que la Liga se la van a regalar el Barca. ¿Pero quien es el abogado de un club para expresar la opinión del mismo? Obviamente, poco después las cosas ya no eran exactamente así. El Zaragoza y el Alavés también están dispuestos a impugnar el partido.
A mi me parece que la solución es simple. Que el Barcelona venda el jugador al Real Madrid y ya veréis como nadie impugna, se empieza a hablar otra vez de fútbol, de las bicicletas y de la gran oportunidad que se otorga a los jóvenes jugadores (!Qué visión tuvieron confiando en un futbolista así!, se dirá)
Por cierto, Frank Rijkaard lo alineará mañana ante el Zaragoza, como titular o entrando unos minutos por Giuly o igual por alguno de los tres extranjeros en juego (Etoo, Ronaldinho, Márquez) por aquello de cubrirse las espaldas.
Lo que sí aventuro es que en el caso de que el Barcelona gane, ya tenemos caso para el resto de la Liga, una excusa perfecta. Porque claro, al Barca siempre le favorecen los árbitros como en el penalti que le señalaron en contra ante el Valencia, en el tanto de la victoria del Atlético de Madrid cuando Luccin se aprovechó de un rebote en la mano ...