Ya sé que hay mucha gente que le gusta saber cosas sobre su futuro, sobre el de su vecino, sobre si encontrará o no trabajo. Noticias relativas a la evolución de una enfermedad o conocer de antemano si aquella persona que han conocido será por fin la definitiva y por eso recurren a videntes, a adivinadores, a personas que tiran las cartas...
Partiendo de la base que nunca me he creído nada de esto, también admito que desde siempre me han causado mucho respeto. No sé si es un irreflenable sentimiento de miedo a lo desconocido o tal vez simplemente a conocer algo que no quería saber.
Las mentes científicas no admiten que este tipo de prácticas puedan tener una base real, pero yo soy más simple. Creo que hay personas que con una capacidad de intuición especial, capaces, además de extraer información al atribulado cliente que acude a ver qué le depara el tarot o los posos de café.
Total, hay poco que perder, porque por 30 euros puedes sentirte dueño del futuro y si al final las cosas no son exactamente como te han dicho, tampoco pasa nada, algo habrá ocurrido en los astros, el destino habrá cambiado de signo y siempre habrá una nueva oportunidad.
Los que siempre me han impresionado han sido los mentalistas. ¿Quién no ha visto alguna vez alguna actuación de Anthony Blake? La más sonada fue aquella "performance" que se montó en las navidades de 2002 cuando fue capaz de adivinar el número premiado en la lotería de navidad, una "adivinación" que dejó estupefactos a la audiencia, mientras pronunciaba su frase favorita: "Todo lo que han visto ha sido producto de su imaginación. Y no le den más vueltas, no tiene sentido".
Después de aquella sonada actuación, que tuvo eco en los medios de comunicación, se difundieron mil teorías sobre el truco empleado por Blake: que si introdujo a un enano dentro de la urna donde estaba la predicción, que si fue una ilusión óptica... Nada se ha sabido después. La mente científica que tengo a mi lado dice que los mentalistas juegan a hacernos ver real lo irreal, y en eso consiste la magia, porque en el fondo no hay "magia real".