A Maragall le hacía ilusión ser presidente de la Generalitat, no había ganado las elecciones y dos partidos (Esquerra Republicana de Catalunya e Iniciativa) le ofrecieron la posibilidad porque le tenían ganas a CiU. A partir de entonces, Maragall vive preso por ERC e ICV, pero ahora, con su genial idea de reorganizar el Govern de la Generalitat, también es prisionero del PSC y, por extensión del PSOE. Seguro que he simplificado mucho, pero es lo que pienso.
Esta sorprendente decisión de Maragall de reorganizar el gobierno en pleno debate sobre el "Estatut" podría ser calificada como "una maragallada" más, una expresión acuñada por el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y que se refiere a "las genialidades" que acostumbra a pronunciar día sí y día también el actual presidente.
Esta vez la genialidad le puede salir cara y, por ese motivo, ha tenido que rectificar inmediatamente. Acaba de anunciar que aplazará hasta dentro de "unos días o semanas" lo que considera "una remodelación necesaria" del gobierno y admite que "ahora no se dan las circunstancias adecuadas" para abordar la cuestión.
¿Cuál será la próxima "Maragallada" del president?

La imagen es de http://www.tvcatalunya.com