
Unos cuantos días de desconexión en un lugar magnífico y con la inmejorable compañía de Xavi y Pili. En eso hemos empleado los últimos cuatro días. Después de lo ocurrido últimamente, cada vez tengo más claro que hay que disfrutar al máximo de la familia y de los amigos.
Al margen de la compañía de los amigos, de magníficas veladas y buenas comidas, especialmente la de El Caliu de Taüll, las niñas han podido disfrutar practicando esquí y se lo han pasado a lo grande.
Os dejo una imagen de Sant Climent de Taüll que tomamos mientras estaba nevando.



7 dic 2005 | 06:53 PM
Sí señor. La vida son estos pequeños detalles, entre ellos el Barça. Se trata de volver a la infancia, a lo que nos gustaba de pequeños, trasladárselo a tus hijos y reconvertirlo a tu edad de adulto: porque la cerveza de hoy es la coca cola o la fanta de ayer.
8 dic 2005 | 12:47 PM
Es curioso como valoramos las cosas cuando perdemos alguien importante, y en realidad se tendria que valorar siempre esas pequeñas cosas que estan ahi y disfrutar a tope de los nuestros,de los amigos de cualquier momento por insignificante que sea, me alegro que disfrutes esos momentos al fin y al cabo es lo que te nos llevaremos ;))))))
9 dic 2005 | 10:42 AM
Cuánto por descubrir en esas noches heladas, mi querido Guso.
Los colores. El silencio más absoluto, roto por el ritmo desacompasado de algún grillo. El aroma inconfundible de una chimenea. Conversaciones generosas, al abrigo de un buen té. La risa contagiosa de niños encantadores, en una habitación cuya ventana aún reflejaba la huella de una fría noche. Oír cuervos, ovejas y cerdos, en mitad de la nada. Los mayores que ven pasar la vida como una película que ya conocen, y los pequeños como una aún por encajar. Historias que surjen de entre las piedras, besadas por un río desde el sótano de los tiempos. Y un cielo ebrio de estrellas, que reflejan las vidas de tantos seres que desprenden una inaudita serenidad, bajo los tejados de pueblos cobijados, afortunadamente, en el anonimato.
9 dic 2005 | 01:33 PM
Muy bonito, Berto. Gracias