Domingo, ocho de la noche, en la cocina de casa.
- ¿Qué cenamos?
- ¿Pedimos una pizza?
- ¡Vale!
...
- Telepizza, dígame.
- Llamaba para hacer un pedido...
- Perdone, pero tenemos un problema y sólo le podemos ofrecer complementos, no pizzas.
- ¿...?
- Es que nos hemos quedado sin masa y estamos esperando que nos traigan. Calculamos que a partir de las 9,30 podemos empezar a preparar los pedidos...

Todo esto me recuerda una anécdota a la que mi abuela se refería más de una vez.
Mandó a alguno de sus hijos a comprar "jeringos" (churros) y el churrero le dijo que tenía que esperarse porque no tenía masa. Respuesta: "Pues véndamelos sin masa mismo".

la imagen es de
http://www.nodo50.org/agl/data/media/3/telepizza.jpg