Thiago Motta se ha roto el menisco, estará seis semanas de baja y se perderá el partido de ida ante el Chelsea en Stamford Bridge. Es una mala noticia para Frank Rijkaard, quien tiene mucha confianza en Thiago. El juego del ítalo-brasileño tiene ciertas similitudes al de Rijkaard y por eso, el holandés lo tiene en estima.
Es evidente que el juego de Motta es ideal para el partido físico, de mucho contacto que planteará Jose Mourinho en Londres, y que Xavi Hernández también será baja, pero Rijkaard tiene otras posibilidades.
Recuerdo que el año pasado, en el 4-2 cedido en Stamford Bridge, Rijkaard no pudo contar con Márquez, lesionado, y esa baja fue determinante. Tuvo que jugar Gerard y estuvo muy por debajo de sus posibilidades. La imagen de aquel partido fue la del "marcaje a distancia" de Gerard a John Terry. Estuvo tan desacertado que después, entre esa falta de atención, y la falta de Carvalho a Valdés nos fuimos fuera de Europa.
Rijkard tiene diferentes opciones. Tiene a Edmilson y tendrá a Márquez. Lo importante es que no se produzcan más lesiones y que el equipo llegue a la cita del 22 de febrero en las mejores condiciones. Si es así, que nadie dude del Barca.