No son unos simples papeles, en ellos están las historias de personas que, en muchos casos, perdieron la vida en una guerra inútil. Papeles con nombres y apellidos, recuerdos familiares, escrituras públicas, últimas voluntades...
Se habla de expolio y de recuperar la memoria histórica. Se habla de humillación gratuita cuando es desconocimiento absoluto.
Busco la portada de la Tribuna de Salamanca y me quedo sin palabras. Recuerdo la gran pancarta que lucía en el ayuntamiento con una máxima de Unanumo: "Venceréis pero no convenceréis". Esa frase la pronunció el 12 de octubre de 1936 el entonces rector de la Universidad salmantina en el paraninfo de esta institución al general Millán-Astray después del alzamiento del 18 de julio, a las que el militar respondió con "Muera la inteligencia".