En el próximo mes de marzo se conocerá con exactitud las posibilidades que Xavi Hernández tiene para volver a jugar esta temporada. Anda muy adelantado en la recuperación de la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Dedica ocho horas diarias a trabajar en la rehabilitación junto con su recuperador, Emili Ricart, un hombre de confianza del doctor Ramón Cugat.
Xavi trabaja por las mañanas en la piscina, donde gana movilidad a base de esforzarse en una bicicleta de agua. Por la tarde, trabajo cardiovascular y de refuerzo de la musculatura con una bicicleta elíptica y otra de resistencia neumática.
Nadie quiere lanzar las campanas al vuelo, pero si sigue esta evolución, en marzo próximo empezaría el trabajo de readaptación en el terreno de juego: primero caminar sobre el césped, después correr y finalmente tocar balón.
A Xavi le hace especial ilusión poder participar de los éxitos de la plantilla y también poder participar en el próximo Mundial de Alemania. Al barcelonista todo esto le cuesta mucho sacrificio diario, además de 400 euros diarios.