
Vestía una camiseta amarilla, con el 14 en la espalda. Luce una carrera de gacela. Recogió el balón en la línea de medios, dejó atrás a Ronaldo, encaró a Mejía y con un gesto técnico lo eludió, Guti intentó sin éxito derribarlo y Sergio Ramos quiso desaparecer cuando lo vio llegar. Parecía el andaluz que tenía frente a sí a un jugador de color, le recordaba a otra jugada de un partido pasado. Al final, las jugadas fueron gemelas: un remate cruzado acabó en el fondo de la red. Antes fue Ronaldinho, hoy Thierry Henry.
La foto es de Reuters



22 feb 2006 | 09:27 AM
Quién puede dudar que Henry no mejoraría el juego del Barça viendo ayer donde,cómo y cuando jugó??.
Abstenerse teóricos y filósofos del balón.
22 feb 2006 | 09:56 AM
Nadie lo duda, Euse. Yo, como Guso, quiero que venga.
Guso, lo de Mourinho es indignante, pero que haya tipos que lo defiendan, como Enric Banyeres, es para dejar de leer sus opiniones.
22 feb 2006 | 12:01 PM
Henry es magnífico. Me ha resultado curioso que en Madrid, como ha pasado tantas veces, han "descubierto" a un ex-jugador del Barça, ahora la nueva perla se llama Cesc Fàbregas.
Lo de Banyeres es provocación, pura provocación.
22 feb 2006 | 12:36 PM
Sí mucho es provocación, para obtener atención, pero su posicionamiento es claro. A mí no me haría gracia que Cesc jugara algún día en el Madrid, pero es que tiene una familia que odia a Laporta, ¡no?
22 feb 2006 | 02:20 PM
No, ese no es el caso de Cesc Fàbregas. Se fue del Barça en el 'impasse' entre la directiva de Reina y la de Laporta. Wenger fue hábil, le ofreció un buen dinero, en el Barca había un desgobierno total y, además, le garantizó minutos a un chaval de 16 años.
Quien es nieto de un ex directivo del Barça, de Amador Bernabeu, es Gerard Piqué, que fue contratado por el Manchester United.
22 feb 2006 | 05:21 PM
Hablando de Cesc, ayer escuché indignado -que no sorprendido- la transmisión del Madrid-Arsenal de una cadena que antes vendía puritos y cuyo narrador era un presentador de deportes de "Cuatro", quien citó reiteradamente a Cesc como Fábregas. Sin que nadie le preguntara, explicó que Cesc no le parecía un nombre como para que se identificara como un jugador español. Y se quedó tan ancho. Y sus oyentes más despistados alucinando con que el narrador hablara de Fábregas y el resto de contertulios se refiriera a él como Cesc. Claro que la culpa es mía por tener unos vicios tan extraños.
23 feb 2006 | 03:50 PM
Qué mala costumbre tienes, Milanesio. Busca por el dial, seguro que encuentras algo mejor y si no siempre queda internet.