Vestía una camiseta amarilla, con el 14 en la espalda. Luce una carrera de gacela. Recogió el balón en la línea de medios, dejó atrás a Ronaldo, encaró a Mejía y con un gesto técnico lo eludió, Guti intentó sin éxito derribarlo y Sergio Ramos quiso desaparecer cuando lo vio llegar. Parecía el andaluz que tenía frente a sí a un jugador de color, le recordaba a otra jugada de un partido pasado. Al final, las jugadas fueron gemelas: un remate cruzado acabó en el fondo de la red. Antes fue Ronaldinho, hoy Thierry Henry.

La foto es de Reuters