El presidente del Alavés, Dmitry Piterman llamó hoy "subnormales y borrachos" a algunos abonados del club vitoriano que bajan desde las gradas hasta su banquillo para insultarle en los partidos.
Parto de la base que, a pesar de las contínuas críticas que se han vertido sobre Piterman, particularmente considero que quien paga, manda y tiene todo el derecho a decidir sobre el futuro del equipo.
Sin embargo, en esta ocasión se ha pasado de "castaño oscuro", porque el insulto gratuito no tiene ninguna justificación.