
Imagine que tienen un niño de un año y medio en acogida. Imagine que una madrugada mientras su pareja le prepara un biberón, el niño se les cae de los brazos. Imagine que al comprobar el fuerte golpe que el bebé se ha dado en la cabeza deciden llevarlo al hospital. Imagine que los médicos no se creen su versión, le acusan de malos tratos y le quitan la custodia del niño. De nada sirve que un forense certifique que las lesiones sufridas no tienen que ver con un maltrato, porque a partir de entonces, usted es un maltratador infantil.
Esa es la historia, en resumen, de un matrimonio de Torroella de Montgrí que desde diciembre pasado vive esta pesadilla, en una emboscada del sistema que no ofrece ninguna salida.
Por cierto, nada tiene que ver este caso con el reciente registrado en Montcada i Reixac.



7 mar 2006 | 07:25 PM
mal asunto este de la presunción de culpabilidad. Me has recordado una historia parecida que hubo en Francia en el que se implicó a 14 personas (que luego se comprobó que eran inocentes) en abusos infantiles... Estuvieron varios años en la cárcel e incluso uno se suicidó. Ahora hace poco han juzgado al juez que instruyó el caso.
Pone los pelos de punta.