Sant Jordi no es un buen termómetro para calibrar el estado de la literatura. Es cierto que en ese día se vende gran parte de la producción anual, pero es más una cuestión de tradición que de necesidad intelectual. Además, cada año aparecen pseudoescritores (presentadores de televisión, periodistas) que aprovechan el tirón mediático para aumentar su ego. Sin embargo, este año el libro llamado a batir todos los récords es "Bienvenidos al Mundo Real", del ex vicepresidente del Barcelona Sandro Rosell, que en una semana ya ha agotado la primera edición (unos 32.000 ejemplares).
El mercado es amplio. La mallorquina Carme Riera "L'estiu de l'anglés", Isabel Clara-Simó "Adeu-Suau" y Emili Teixidor "Laura Sants" son las recomendaciones en catalán. En castellano, los aparadores de las librerías están repletos de ejemplares de "Mauricio o las elecciones primarias" de Eduardo Mendoza, así como las obras de Paul Auster: "Locuras de Brooklyn" o de John Irving: "Hasta que te encuentre".