El primer texto que dejé en el blog era una pequeña historia de Julio Cortázar, de sus cronopios y famas.
"Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta".
Decía que estaba buscando la puerta y buscando la llave. Hacía tiempo que la había encontrado, pero necesitaba ver cómo se abrían puertas diferentes y se utilizaban las diferentes llaves.
Esperaba entonces que la experiencia fuera reconfortante y un año después sigo disfrutando con ella.
"Margaritas Caprichosas", el título de un relato que empecé a escribir hace mucho, pero que nunca vio la luz se acabó convirtiendo en un blog, en este. Un año después, 395 post y 1987 comentarios más tarde, las "Margaritas" han seguido creciendo. Decidí incluir un contador de visitas y comprobé cómo de las 2969 páginas vistas en julio de 2005 (98,9 por día) se ha pasado a las 15.264 del mes pasado (508,8), una cifra inflada por el vídeo de 'Amo a Laura'.
Todavía sigo experimentado con internet y las "Margaritas". Un día un vídeo, otro un clip de audio, una frase, un comentario del Barca, una frase cazada de algún sitio... y sufro cuando estoy fuera sin posibilidad de actualizarlo ni ver si Sito, Sansar, Sofia, Rita o Patrus o la Agente Naranja (por nombrar algunos de los bloggers más asiduos) han dejado algún comentario.
Gracias al gran Homer, a Milanesio, Pansy, Phil, Lucy, Gambrinus, Maritoo, Pili, Aini y Mariona porque en la intimidad y muchas veces sin atreverse a comentar nada, siguen deshojando cada día las "Margaritas".