Ayer estuve en Stuttgart para echar una mano en los vestuarios del España-Túnez. Era la primera vez, después de unos cuantos años en la profesión, que estuve trabajando en un partido de la selección.
Se sorprendieron los colegas de Barcelona al verme. La mayoría admitieron una envidia sana por mi situación aquí (Holanda, Inglaterra, la Selva Negra), respirando aire no contaminado, lejos del viciado ojo del huracán.
Sin que sirve de precedente, hoy escribiré un poco sobre fútbol. Me gustó el equipo y eso que el inicio del partido fue preocupante. Los dos centrales (Puyol y Pablo) no encontraban su sitio, Trabelsi le hizo un traje por su banda a Pernía y en ocho minutos, los tunecinos ya habían marcado. La reacción fue buena: toque y llegada. El cuarto de hora final del primer tiempo fue de buen fútbol, con los mejores momentos de Xavi, España tuvo ocasiones, pero sin gol.
En el minuto 40 saltan a calentar Raúl y Cesc. Ruge la grada. Salen Luis García (discreto) y Senna (no aporta nada y más mirando los jugadores que hay en el banquillo). Cesc forma trío con Xavi y Xabi en la medular y el partido toma otro ritmo.
Luis, el discutido Luis, pone a Joaquín por Villa (a veces es demasiado individualista, pero es lo que toca, difícilmente se marcan 25 goles jugando en equipo) y acierta al cien por cien.
Jugada de Joaquín, dejada de Torres, remate de Cescn y remacha Raúl (1-1).
Pase de Cesc y gol de Torres (2-1). Centro de Raúl, penalti a Torres y gol de 'El Niño' (3-1).
Cuando juega así, Torres tiene un aire (digo un aire) a Van Basten. Al menos en el porte. Si tuviera buen control de balón sería insuperable.
Se demostró que Raúl tiene que desempeñar su papel en este equipo. Es un buen revulsivo, fue determinante en la suerte del partido, pero saliendo desde el banquillo. Eso no creo que admita discusión.
¿Y Cesc? Fue el mejor. Le dio aire al equipo, crea y tiene llegada, un jugador a los que hay que seguir y habrá que seguir más con el paso de las temporadas.
Quiero incluir una pequeña reflexión aquí sobre los aficionados españoles. Después de haber convivido estos días en la Schlossplatz con seguidores franceses, suizos, holandeses, marfileños y tunecinos me decepcionó el provincianismo y la caspa de los nuestros. No voy a reproducir aquí las trasnochadas proclamas de los toreros, pero desde la distancia he observado que existen muchas diferencias entre los seguidores que he citado y los aficionados españoles. Llama la atención, por ejemplo, que los grupos de aficionados están formados casi exclusivamente por hombres, aún hay pocas mujeres entre ellos y es nula la presencia de familias al completo animando al equipo, como ocurre en otras aficiones.
Para mí hoy es día de recuperación. Sólo tengo que escribir un par de cositas. Estaré pendiente del resultado del Alemania-Ecuador (el segundo del grupo jugara un octavo de final en Stuttgart seguramente contra Inglaterra) y haré una proyección para ver qué partido tengo que cubrir de cuartos de final.
Ya se nota el paso de los días sin descanso. Necesito desconectar.
PD: En la tribuna de prensa, la llegada de Maradona a la posición de comentarista hizo furor entre la canallesca. A la llegada al estadio vi a Txiki Begiristain con su inseparable Alejandro Echevarría. Joan Gaspart también estaba por allí, como Vicente Martínez- Pujalte (portavoz adjunto del PP en el Congreso, el que fue expulsado por Marín del hemiciclo), que daba clases de cómo enarbolar una bandera para que ésta saliera bien en una foto.



21 jun 2006 | 01:34 PM
Quisiera presentar este blog con curiosidades de esta copa del mundo, muestra todo lo que pasa detrás debastidores y aquello que a veces los diarios no se atreven a contar. Toda la Copa del Mundo 2006 de Alemania al desnudo.
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