
Como sabéis, después de un mes fuera, ya estoy de vuelta en casa. Ese tiempo te sirve para establecer inevitables comparaciones entre el país en el que vives y el que te ha adoptado por unas semanas. Había pensado escribir tres o cuatro entradas con las diferencias existentes entre esto (España) y aquello (Alemania).
Autopistas gratuitas, respeto en la conducción, los límites de velocidad, un magnífico sistema de transportes y el invento del GPS.
He viajado por buena parte de Alemania, en este viaje sólo me he quedado sin visitar la zona de Berlín y la de Baviera. Todos los desplazamientos los he realizado en coche, un magnífico Volkswagen Passat 2.0 TDI, y es de valorar lo bien que conducen los alemanes.
Ni una sola vez en 5.000 kilómetros alguien me instó con las luces largas a abandonar el carril de la izquierda cuando circulaba en autopistas, todas ellas, por cierto, gratuitas. Cada adelantamiento, cada cambio de carril lo señalizaban perfectamente, salvo cuando entraban en acción los camioneros, un porcentaje de los cuales son extranjeros y se regían por otras normas.
El límite de velocidad es otra de las cuestiones de las que deberíamos aprender. Existen limitaciones (80, 100, 120), que se respetan al cien por cien, pero hay en un momento en el que aparece una señal de fin de límite de velocidad y en ese instante, los alemanes con sus flamantes Mercedes, Audis, Porsches, Volkswagens, BMWS... estrujan el acelerador hasta donde sus máquinas dan de sí.
El litro de diesel se paga a 1.20 euros, hay muy pocos aparcamientos gratuitos disponibles en las calles y existe la cultura del parquímetro, con lo que, pagando, te aseguras un aparcamiento en buenas condiciones.
Los transportes públicos son una maravilla. No he viajado en tren (a pesar de que disponía de un pase que me permitía hacerlo gratuitamente), pero los colegas que lo han utilizado hablan excelencias. Los autobuses y el metro (subterráneo y en superficie) tienen una puntualidad exquisita y un servicio muy bueno. No hace falta que nadie vigile en las entradas para que se valide el billete, todo el mundo lo hace.
Para mí, el gran descubrimiento en este viaje ha sido el del GPS. No tengo en mi coche, pero me ha sido de gran ayuda. ¿Alguien se imagina como llegar desde un hotel en Leverkusen hasta otro en Hamburgo sin perderse y simplemente programando el GPS?
la imagen es de http://orsai.bitacoras.com



4 jul 2006 | 06:09 PM
Bienvenido, Guso. Es admirable lo que cuentas del comportamiento cívico de los alemanes en la carretera y la excelencia de sus servicios. No tengo ninguna duda de que son la locomotora de Europa pero resulta curioso cómo adoran el sistema de vida mediterráneo, aunque solo sea para disfrutar sus vacaciones y sus jubilaciones. Creo que es porque se aburren. Nobody is perfect, decía Willy Wilder, por cierto, de origen austríaco.
4 jul 2006 | 06:25 PM
Gracias por la bienvenida. Tienes razón: una cosa es el 'modus vivendi' en casa y otra fuera. Lo que tengo claro es que una sociedad basada en el respeto, no como la nuestra.
4 jul 2006 | 09:16 PM
Yo también te doy la bienvenida.
"Mu" bonito y envidiable lo que relatas, no conozco Alemania, Austria sí y es parecido por lo que cuentas. Admiro ese respeto por el prójimo que destacas, pero... personalmente me costaría bastante adaptarme porque por desgracia soy de las que se saltan semáforos en rojo (los que considero absurdos), no respeto los límites de velocidad, no utilizo lo intermitentes, siempre me arriesgo y no saco tiket de la O.R.A. cuando no he dejado el coche en un paso de cebra o encima de la acera, el cinturón sólo me lo pongo cuando voy acompañada para no dar mal ejemplo. En fin, sería una proscrita en Alemania.
Ahora, reflexionando con tu post y el carné por puntos, voy a intentar mejorar mi incívica conducta que alguna vez tenía que ser.
Saludos
4 jul 2006 | 10:43 PM
Lo del cinturón de seguridad es sintomático. Yo también era de los que lo utilizaba esporádicamente, pero mi hija menor insistió mucho y es la primera condición cuando vamos en el coche. En Alemania, el coche tenía un sensor que te iba avisando si no llevabas puesto el cinturón, la señal acústica era cada vez más molesta cuanto más tardabas en ponértelo. Así que igual es una buena solución.