El día que España descubra a Joan Clos está próximo. Un político de los que quedan pocos. Capaz de presentarse en un programa radiofónico para promocionar "El día sin coches" en su auto oficial y admitirlo sin problemas al entrevistador, Clos es de los que no dejará indiferentes.
Impagable su acento en catalán, destrozará el castellano a las primeras de cambio y será carne de cañón para el PP y un lujo para los programas de zapeo. Decididamente, Zapatero parece dispuesto a desmantelar el PSC. Lo hizo cuando negoció con Artur Mas el Estatut a espaldas de Maragall, ahora decide nombrar ministro de Industria a Clos en sustitución de Montilla, quien seguramente liderará la oposición tras las próximas elecciones autonómicas, donde Mas tiene todos los números para convertirse en President.
Montilla admite que el relevo de Clos es debido a los resultados de las encuestas que manejaba el partido y que no eran favorables para revalidar la alcaldía de Barcelona; Mas coincide con este argumento. Josep Piqué calificó el nombramiento de "broma"; y Duran cree que Clos ocupará temporalmente el puesto de Montilla, quien retornará a su puesto tras perder las autonómicas.
Por cierto, en su despedida, Clos dijo a los periodistas a ver si le echaban una mano, "ahora que voy al infierno", y es que el primer asunto peliagudo con el que deberá tratar será el culebrón Endesa-EON.

PD: Este vídeo es una parodia de Clos, emitido por el programa Polònia de TV3, a raíz de la puesta en marcha de las ordenanzas municipales en Barcelona contra el incivismo.