No va a ser una fiesta al uso, con cura, puros, iglesia y restaurante, será especial. No ha hecho falta ni preguntar dónde estaba la lista de bodas, ni siquiera las invitaciones han llegado a la imprenta, porque ha bastado convocarnos por sms. Es de esos momentos que esperas por el bien de tu amiga, pero que no acaba de llegar, ves como pasa el tiempo y la persona no aparece.
Era cuestión de darle tiempo al tiempo, de apurar las pausas y dejar atrás los malos momentos, el adiós de quien más te quería, el portazo del que pensabas que iba a ser el hombre de tu vida.
Marina tenía que crecer, no podía vivir confundida con un nuevo enredo. Esa era tu prioridad. Después siempre encontrabas algún motivo con fundamento para retrasar el momento, no una simple excusa. Había que estar junto con los que más te necesitaban, con tu padre, con tu madre y finalmente con Ana.
En todo este tiempo, siempre nos has tenido a la expectativa, vigilantes, esperando una llamada para ayudarte, pero sin agobiarte. Ahora ha llegado tu momento, ese que esperabas y que esperábamos, encontrar a la persona adecuada en el momento preciso y así ha sido. Sólo nos queda alegrarnos y compartir estos momentos con la máxima intensidad. Felicidades.

PD: La foto es de la pasada semana santa en Navarra, pero no hace falta que busquéis al novio, aún no había aparecido. jejeje.