A doce días de que el Barcelona visite Stamford Bridge, José Mourinho, según explica The Sun, ha vuelto a utilizar sus tretas para intentar perjudicar en lo posible el juego de los de Frank Rijkaard, así que ha decidido que los operarios que se encargan de cuidar el terreno de juego esparzan toneladas de arena por el terreno de juego para evitar la rápida circulación de balón. Este tipo de estratagemas son habituales en el portugués, quien el año pasado intento algo parecido, sin resultado, porque el Barca ganó en Londres por 1-2 y el Chelsea no pudo remontar en la vuelta (1-1). Unos días después de aquel partido, casualmente el Chelsea decidió que había llegado el momento de replantar el césped y disfrutó de un perfecto verde a partir de entonces.
Desde el club inglés ya se han apresurado a desmontar esta tesis y aseguran que se trata de una serie de trabajos de mantenimiento para facilitar el drenaje del terreno de juego.

La foto es de The Sun