"Algunos escritores tienen un mundo que expresar. Otros lo que hacen es proteger su vida con la escritura... Para mí la escritura es una forma de terapia y necesito escribir cada día" (Orhan Pamuk).

Defensor de los kurdos y los armenios en su Turquía natal, Pamuk era el favorito en todas las quinielas para conquistar el Nobel de literatura, un premio que particularmente me sirve de tanta referencia como los 'Oscars' de Hollywood.
Según los miembros de la academia escandinava, se ha valorado en Pamuk, de 54 años, que "en búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal ha encontrado nuevos símbolos para reflejar el choque y la interconexión de las culturas".
El Nobel de literatura es el penúltimo que se anuncia, a la espera del Nobel de la Paz que se dará a conocer mañana. Hasta la fecha los galardones en Medicina, Física, Química y Economía han ido a parar exclusivamente a investigadores estadounidenses.