Quédense hoy con el partido de Messi. Leo tiene una cuenta pendiente con el Chelsea, hizo un partidazo en Stamford Bridge, pero lo criticaron de teatrero. Mourinho, que a veces apela al 'fair play' de los ingleses para recordar lo que se ha viciado Gudjohnsen desde que está en el Barça, y después se olvida de la agresión de Del Horno al argentino, ha vuelto a utilizar la guerra de nervios en los prolegómenos del partido.
El de esta noche, el sexto de ambos equipos en los tres últimos años, no tiene nada que ver con los anteriores. Veo al Barça en la peor situación, pero en todo caso, saldrá adelante, porque es el momento justo para dar un puñetazo encima de la mesa y salir adelante. ¿Cómo se puede cuestionar a un equipo que, sin jugar bien, es el líder de la Liga Española?
El encuentro es de esos en los que si ganas tu equipo crece, pero el Chelsea sabe que tiene una oportunidad única para dejar muy herido al Barça si gana en el Camp Nou.