Menos de dos meses para acabar el año y acabo de encontrar un buen propósito para el próximo. A sabiendas de que no lo conseguiré, invito a todos a que al menos intenten formar parte del movimiento 'slow'. ¿Para qué ir tan deprisa? ¿No nos podemos tomar la vida con un poco más de calma? ¿Es necesario hacerlo todo a la máxima velocidad?
Me hablan de que en Italia, en contraposición del 'Fast Food', nació hace más de veinte años el movimiento 'Slow food', donde un grupo de personas se reúnen para disfrutar de largas y lentas cenas. ¡Cómo me gustaría compartir esta experiencia con mis amigos! Me imagino yendo a comprar las viandas al Mercat de la Boqueria, otro contingente se encargaría de las bebidas y después, por riguroso turno, unos cuantos se encargarían de cocinarlo todo a fuego lento, muy lento. No habría prisas para acabar la velada, todo necesita su ritmo.
¿Os imagináis extrapolar esta experiencia a diferentes cuestiones vitales? El sexo, el ocio... la vida al ralentí. Todo ello lo explica Carl Honoré en "Elogio de la lentitud", también Tom Hodgkinson en "Elogio de la pereza". La siesta, remolonear después de comer, trabajar menos, en suma disfrutar de ritmos vitales más lentos, vamos vivir al tran-tran.
Ese sería mi deseo, seguramente el de muchos, pero difícilmente se podría llevar a la práctica...
En mi caso es imposible. El año pasado tuve unos episodios repetidos de migraña. Lo pase mal, me estuve medicando, me hicieron pruebas y los resultados demostraron que no puedo ser un tipo 'slow'.
Resulta que mi cerebro está programado para la hiperactividad, de tal modo que cuando bajo el pistón, unos insufribles dolores de cabeza me ponen sobreaviso. Desde que en las navidades pasadas no pudiera ni brindar por el nuevo año, ni siquiera tomar las uvas, la doctora me recomendó que me mantuviera siempre en alerta, incluso en vacaciones. Lo llevé a la práctica la pasada Semana Santa, en verano ni siestas ni relax en exceso y para las próximas vacaciones, ya me programaré la máxima actividad posible. Mentalmente me encantaría ser un tipo 'slow', pero mi cuerpo no me lo permite, seguro que es cuestión de la edad.

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Slow food.