El barcelonismo es un hervidero de sensaciones. Si de por sí, es un ente con vida e intereses propios, después de la derrota en Japón se ha empezado a abrir una espita en el tarro del mutismo absoluto en los medios. Ante la teoría del "Mundo feliz": "¡Oh qué maravilla! ¡Cuántas criaturas bellas hay aquí! ¡Cuán bella es la humanidad! ¡Oh mundo feliz, en el que vive gente así!" y del pensamiento único laportista, ya han empezado a aparecer las primeras voces críticas, por el momento únicamente desde 'Mundo Deportivo'.
Cristina Cubero, directora de relaciones externas del citado periódico, firma hoy una información titulada "Una langosta por el subcampeonato" en la que denuncia que hasta once directivos se desplazaron a Japón y dejaron sin representación la reunión del Consejo Consultivo de Peñas ni la tradicional cena de Navidad de veteranos.
Al margen de la presencia de Laporta en Japón, se justifica la de los vicepresidentes Ferran Soriano y Marc Ingla, así como la del directivo Joan Boix; pero no la presencia de hasta 11 directivos (los citados más Toni Rovira, Xavier Cambra, Albert Vicens, Joan Franquesa, Rafael Yuste, Alfons Godall, Josep Lluis Vilaseca y Albert Perrín), en algunos casos "acompañados por familiares y amigos".
Lo que más le duele a la Cubero es que después de la derrota, y mientras los jugadores "se retiraron pronto a sus habitaciones con caras largas", los directivos "siguieron con el festival gastronómico", una actitud "poco entendida por algunos de los futbolistas veteranos que saben qué se puede hacer y qué no después de una derrota".
El pasado sábado, antes del partido ante el Internacional de Porto Alegre, un columnista (Lluís Canut) publicó en el mismo periódico "El viaje de los directivos", texto en el que denunciaba precisamente la masiva presencia de dirigentes del Barcelona en Japón, a pesar de "la transparencia que tan denodadamente se reclamó en los tiempos de oposición".
A pesar de que la pelota entra, se adivinan tiempos complicados. Hace unos días, Martí Perarnau, una de las plumas más preclaras del barcelonismo, aseguraba que "lo peor del Barça de Rijkaard es su entorno", es decir una buena parte de los medios de comunicación que dan cobertura al "Mundo feliz".
Perarnau se queja de que ese entorno creado a base de "zalamerías, alabanzas infinitas y elogios fatuos, pero ciego y sordo", prácticamente "incapaz de ver, analizar ni escuchar".
Rijkaard no tuvo reparos en admitir tras el partido que esa derrota había sido un "fracaso personal", Deco, a su llegada a Barcelona, abogó por la necesidad de realizar autocrítica. Ese es el camino.
Será divertido comprobar durante la tradicional comida de navidad con los medios de comunicación, la relación entre Laporta y Santi Nolla, el director de 'Mundo Deportivo', una de las puntas de lanza del Grupo Godó, compuesto por La Vanguardia y RAC1, dos medios que para nada son beligerantes con el poder establecido, ahora Laporta, antes Núñez.
En los próximos días asistiremos a una denuncia por parte de la oposición de un maquillaje contable realizado por parte de la directiva de Laporta que les acusara de aumentar la deuda en 30 millones, pese a haber asegurado la existencia de un superávit.
Habrá que estar atento a este asunto, porque me temo que todo volverá a acabar en los tribunales.