Samuel es una bomba y ya ha estallado. Se le han cruzado los cables. En un acto benéfico, casi sin mediar pregunta, y mientras su representante -José María Mesalles- le pedía "por favor" que dejara de hablar, ha puesto "patas arriba al barcelonismo". Qué egoista es Eto'o, lo lleva en los genes. Igual que golea, sólo piensa en sí mismo y lo ha vuelto a demostrar. Ha hablado de bandos, de laportistas y de rosellistas, ha criticado a la megaestrella del equipo y también el entrenador y ahora el problema es de Joan Laporta. ¿Qué hacer? En uno de esos momentos importantes de la temporada (Valencia, Liverpool, Madrid, Sevilla), Samuel sólo piensa en si juega o en sí no juega. ¿Pero es que no ha aprendido? ¿No recuerda que ya tuvo que pedir perdón públicamente por aquel exceso coral durante la celebración del título liguero? ¿No recuerda que se enfrentó a sus compañeros porque se quejó de que no le habían ayudado a ganar la "Bota de oro", aquella que se llevó Forlán? ¿No se recuerda que le dieron un tirón de orejas por no celebrar con el equipo la Supercopa de España de esta temporada? ¿No recuerda que tuvo que disculparse por haber escupido a un rival ? A Samuel le pueden los celos y Rijkaard ha dicho basta. El entrenador, un tipo que lleva el vestuario con mano de seda y había apagado todos los incendios en la cocina, ya está cansado de tanto vedettismo y ha decidido no dejar pasar ni una. Ahora el problema es grave. Dice Samuel que en el equipo, que en el club, hay dos bandos. Uno es el del presidente, en el que estaría él y Alejandro Echevarría; en el otro estaría Ronaldinho y Sandro Rosell. ¿Y Rijkaard? !Barça, Barça... Tenemos un problema!

Actualización: Me cuentan que antes de que Eto'o emprendiera viaje a Vilafranca -una media hora en coche desde Barcelona-, el camerunés mantuvo un breve encuentro con Laporta en el que el delantero le prometió que iba a reconducir la situación. A esa reunión asistió también un miembro del departamento de comunicación del club. Por lo visto, Eto'o se lo pensó mejor y decidió encender la mecha.