No todos los días al Barça se le presenta la ocasión de dejar al Real Madrid prácticamente sin opciones en la Liga, en la única competición que le queda este año al equipo de Fabio Capello. No siempre tienen los azulgrana de olvidar y hacer olvidar a sus seguidores los sinsabores de una dolorosa eliminación en la Champions en apenas cuatro días. Pocas veces, los azulgrana necesitan reivindicarse como esta noche, en un partido en el que pueden alejar los fantasmas que planean sobre el Camp Nou; Ronaldinho necesita reencontrarse; Eto'o celebrar a lo grande su cumpleaños; Messi recuperar buenas sensaciones. Frank Rijkaard se dejará de inventos y todo apunta a que recuperará el 4-3-3. La baja de Zambrotta propiciará que Sylvinho vuelva al lateral izquierdo, no sé si Belletti contará con los favores del técnico por la derecha y será titular en lugar de Oleguer, aunque personalmente apuesto por el canterano, mientras que, cansado de los errores de Márquez, apuesto por Thuram para acompañar a Puyol en la defensa.
A pesar de que no funcionó en el Bernabeu, Rijkaard volverá a probar la tripleta Deco-Xavi-Iniesta, sus mejores centrocampistas.
La ansiedad, más que la calidad del rival, es lo que le puede acabar con las opciones del Barça, que hoy no puede fallar para no sembrar más dudas después de los deprimentes espectáculos en Sevilla y en en Liverpool.