
Como no teníamos suficiente con el trabajo que de por sí ya da un Mundial de Natación. Ahora aparece la inevitable información de L'Equipe en la que señala directamente al dopaje de una gran estrella, en este caso del retirado Ian Thorpe. El australiano habría dado positivo por testosterona en un control realizado en mayo de 2006. Se me ocurren varias cuestiones. ¿Por qué se ha tardado 10 meses en gestionar este positivo? ¿Qué necesitad tenían Thorpe de utilizar una sustancia prohibida seis meses antes de retirarse? Como no puede ser de otra manera, todos los estamentos deportivos australianos han salido en defensa de su campeón, quien ofrecerá su versión hoy mismo.
Por cierto, esperpéntica la actuación de la FINA en este caso. La rueda de prensa fue caótica. Dirigida por el vicepresidente, el sudafricano Sam Ramsany todo fue un cúmulo de despropósitos. No consiguieron dar una explicación clara de porqué habían tardado tanto en pedir explicaciones a la Agencia Australiana Antidopaje (ASADA) ni tampoco la razón por la cual se han decidido a acudir ahora al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) de Lausana (Suiza).
Da mucho que pensar sobre el papel de las federaciones internacionales, cuando están dirigidas por representantes de países con nulo peso específico. La FINA está presidida por un argelino y en su Bureau Central figuran un uruguayo, un luxemburgués, un neozelandés y un sudafricano.
Suerte, que todavía queda el humor para explicar la situación. En este caso del caricaturista del periódico australiano The Age.



2 abr 2007 | 08:42 PM
Comentarte querido guso que la nandrolona puede detectarse en el organismo hasta 18 meses después...aunque estoy seguro que si se hubiera dopado se hubieran encontrado los medios para hacer desaparecer la sustancias en cuestión. El diario francés a menudo lanza la piedra y después no es que esconda la mano sinó que observa la dimensión de su pedrada. Buen trabajo por tu trabajo en australia y hasta pronto.
2 abr 2007 | 11:20 PM
Nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Ahora bien, sea Thorpe, Indurain o el mismísimo San Pedro, si existe por parte de quien sea, ese diario en este tema, indicios de positivo hay que sacarlo.
Al final resultará que Ben Johnson fue el más bobo entre los bobos.
Por cierto, Guso, te he dejado un comentario en tu artículo sobre El País y el tunning. Siento discrepar contigo. De hecho, la crítica que haces me parece hasta desproporcionada.
Un saludo
3 abr 2007 | 07:51 PM
@Von Paulus: Me encanta poder hablar sobre historias que nos interesan, el diálogo enriquece. Me pasaré por tu blog y seguimos en contacto.
3 abr 2007 | 07:59 PM
@Petrón: Lo de la testosterona parece que es recurrente en determinados deportistas, pero yo dudo mucho del dopaje de Thorpe, sin tener necesidad y cuando ya tenía decidida su retirada. Gracias por los ánimos.