Desde abril de 2005 hasta mayo de 2007. 81 victorias consecutivas en tierra batida son las que había conseguido Rafael Nadal, una marca histórica que ha sido rota esta tarde por Roger Federer. El tenista mallorquín ha perdido la final de Hamburgo por 2-6, 6-2 y 6-0 en un partido extraordinario del jugador suizo y en el que Nadal se ha visto superado por el que es el, sin ningún tipo de discusión, el mejor tenista de toda la historia.
Nadal ha empezado bien (6-2), pero poco a poco Federer ha ido encontrándose a gusto y ha acabado el partido con un festival de tenis. Hacía tiempo que el suizo le tenía ganas a Nadal. El tenista de Basilea, una persona muy metódica, había abandonado a su entrenador en los últimos años (Tony Roche) para ampliar nuevos horizontes.
Es muy superior al resto en superficie dura, pero en tierra se sentía por debajo de Nadal. Por eso decidió buscar a un 'sparring' zurdo como Rafa para poderse entrenarse con las máximas garantías y contrato a un prometedor tenista francés, al número uno del ráking junior, a Florian Eysseric para ponerse en situación día a día.
Hoy se ha visto que Federer es un jugador que no deja nada al azar y ha logrado una victoria que le servirá para crecer en el futuro.
A Nadal esta derrota no le debe afectar. Él ya sabía que este récord no podía ser eterno y que era imposible mantenerlo. Ahora debe descansar, recuperarse y llegar en la mejor situación a Roland Garros, donde de nuevo será el máximo favorito, a pesar del partido de hoy.
Además, Nadal ha sufrido demasiado en Roma, donde ganó el título tras una agónica semifinal ante Nikolay Davidenko, y también en la semifinal de Hamburgo, donde Lleyton Hewitt le forzó hasta el 7-5 en el tercero.

Los datos son de El Mundo
La foto de Reuters