Es un barcelonista convencido. De esos que tiene sangre azulgrana, que se desvela para que mejore el club. Siempre atento. Una persona íntegra, preocupada por hacer su trabajo de manera impecable. Ha luchado por las injusticias con un proyecto utópico y por eso es respetado por todos. Mantenemos contacto periódico, conversamos, cambiamos impresiones sobre el Barça de Laporta, como antes lo habíamos hecho sobre el Barça de Gaspart o cuando Josep Lluis Núñez dirigía el club. Hace un tiempo que me comentó que le habían llamado para liderar un proyecto político en su pueblo. Estaba ilusionado y ha obtenido unos magníficos resultados, tanto que incluso podría optar a ser el alcalde. Me alegro por él, es el espejo del trabajo bien hecho, de la integridad. Felicitats, Jordi .