Hasta el final fue cruel para el Barça. Una hora campeón para acabar con la lógica: perdiendo una Liga que no había merecido. A veces pienso que este deporte es la antítesis de la lógica, algunos llaman a este fenómeno paranormal: la grandeza del fútbol, pero no deja de ser una estupidez supina. ¿Cómo puede perder la Liga un equipo -a parte de lo mal que ha jugado en momentos puntuales- que es el máximo goleador, el mínimo goleado y que se ha mantenido invicto en casa? Pues ahí tenéis la respuesta. Solo que el Barça hubiera jugado ante el Espanyol con la mitad de la intensidad que ha ofrecido hoy, la Liga hubiera sido para los azulgrana, aunque a mi ya me está bien el resultado. ¿Sabéis por qué? Porque es la manera de que la directiva reaccione y ahora sí que Joan Laporta está por la labor.
Poco después de acabado el partido, el presidente del Barça ha anunciado una renovación de la "profesionalidad, la ilusión y el compromiso" en la plantilla, una declaración de principios que habrá que evaluar con calma. Ha admitido "errores" en la coordinación con el cuerpo técnico al asegurar que la directiva debería "haber actuado antes" si hubiera conocido la existencia de "algunas situaciones".
¿A qué se refiere? ¿A que personalmente no quiso sancionar a Eto'o después de las declaraciones de Vilafranca o al consentimiento de Rijkaard con las sesiones de Ronnie en el gimnasio ?
Sobre el futuro ha asegurado la continuidad de Eto'o, Ronaldinho y de Rijkaard y ha prometido una nuevo proyecto ilusionante. A ver si es verdad. A Laporta le podía la autocomplacencia y es una buena noticia que agache la cabeza y admita errores.
A partir de mañana empezarán a publicarse la lista de altas y bajas. ¿Hablamos de ellas? Allá va:
Bajas: Saviola, Ezquerro, Giuly, Motta, Gudjohsen, Sylvinho, Belletti y Márquez.
Altas: Henry, Abidal, Touré, Chivu y Forlán.