Los vecinos de Jose Montilla, el presidente de la Generalitat, andan un poco moscas con él. Decir que es un tipo discreto no es ningún descubrimiento, no molesta con el inadecuado volumen de su receptor de televisión, ni siquiera cuando su 'alter ego' Sergi Mas interactúa en "Polònia ", el problema es otro.
Resulta que tienen problemas con sus teléfonos móviles, hasta cuando quieren subir o bajar sus persianas o utilizar cualquier tipo de dispositivo que se accione mediante mandos a distancia. En determinados días, en muchos momentos, todo deja de funcionar, a causa de los sistema de seguridad que rodean al domicilio de Montilla, en el que por diferentes razones se utilizan inhibidores o perturbadores de frecuencia, que a veces incluso impiden al president accionar el mando de su equipo de música para disfrutar con la música de Wagner, su compositor favorito.

Más sobre perturbadores .