Tres fichajes para acallar el murmullo después de la vergonzosa temporada. Tres fichajes y multitud de operaciones abiertas, de entrada y de salida. Fichajes y críticas, las de Lluís Bassat y Sandro Rosell...
El Barça de Joan Laporta ha aprendido que en el fútbol no se puede vivir del recuerdo. Tarde, pero bien, para renovar una plantilla en la que hace falta liberar alguna plaza, de dar salida a jugadores que no cuentan para el futuro.
Soy de los que piensa que el fichaje de Thierry Henry es una buena operación, pero que un año antes hubiera sido formidable. El Barça se hubiera ahorrado 9 millones de euros y el equilibrio del equipo hubiera sido otro.
Ahora, Henry llega lesionado (no juega desde marzo, debido a una lesión en el abductor) y el contrato firmado es demasiado largo. Cuatro años para amortizar 24 millones, una operación que va en contra de la filosofía del club: "No contratar por un periodo superior a dos años a partir de los 30 ni prolongar más allá de la finalización del mandato presidencial (Laporta acaba en 2010, Henry como Touré Yaya y Abidal han firmado hasta el 2011)".
Touré Yaya es un fútbolista que le va a dar equilibrio al mediocampo, aunque tengo mis dudas sobre cómo se puede desenvolver de mediocentro (en el Mónaco y con Costa de Marfil juega más adelantado), mientras que Abidal es un tanque como lateral izquierdo. Músculo, potencia y velocidad, para un lateral que apenas se decide atacar y que dará fiabilidad.
El problema de Abidal es el precio pagado. 16 millones para un lateral, una contratación para la que no necesitas tener un secretario técnico, capaz de realizarla cualquiera que siga el fútbol mundidal.
Por eso creo que Txiki no está haciendo bien su trabajo. Firmar a jugadores a ese precio, no tiene ningún mérito. El mérito es el de Monchi, que por 400.000 euros fichó a Alves, por 800.000contrató a Poulsen, o se llevó a Baptista en operaciones que han generado plusvalías maravillosas para el Sevilla.
¿A quién ha vendido el Barça últimamente? Desde la llegada de Laporta a tres jugadores: Luis García (9 millones), Riquelme (7) y Van Bommel (6). 22 millones por ventas; 179 en traspasos un balance preocupante para las arcas del club, unos datos objetivos e incuestionables, por mucho que desde el Barça se venda la teoría que el club deja libres a jugadores con la carta de libertad para ahorrarse cantidades importantes en fichas.
Y luego la semana se cerró con la aparición en escena de Lluís Bassat y Sandro Rosell para dinamitar a Laporta .
Lo de Bassat es sorprendente, porque es un personaje de perfil bajo en el entorno barcelonista. Es de aquellos que por no molestar y para que no le critiquen como "desestabilizador", se traga muchos sapos, pero cuando le prometen algo (una vicepresidencia de la Fundación) y no se la dan, su ego se transforma. Después de tanto tiempo, ahora Bassat dice que Laporta le ha defraudado como persona, pues sí que ha tardado tiempo en darse cuenta...

La aparición de Rosell fue estelar. Le puedes tachar de oportunista, pero cuando Sandro entra en escena, crujen los cimientos de la directiva Laporta, como ocurrió. A tres años vista para las próximas elecciones (mucho tiempo), Rosell necesita esporádica presencia en los medios, dice lo que piensa y no parece engañar a nadie. Un ejemplo: cuando habla de que él hubiera vendido a Ronaldinho, yo recuerdo que él lo hubiera vendido antes del Mundial de Alemana, porque tenía la idea de que el jugador (que es su amigo) ya no podía dar más de sí mismo y era el momento de "hacer caja" con un gran traspaso.
La próxima semana será tan apasionante como ésta. Será la semana del central: ¿Chivu o Milito?. Porque después de tres fichajes consecutivos, el Barça ya no tiene prisas.