La foto por sí misma es magnífica, pero el mensaje es estremecedor. El tipo que se tira a la piscina del mundo es Lewis Gordon Plugh, un explorador y nadador británico de 37 que se bañó en las aguas del polo Norte para llamar la atención sobre los peligros del calentamiento del planeta. Según relató, el agua se encontraba a 1-8 ºC. "Es un triunfo nadar en estas condiciones, pero al mismo tiempo es una desgracia poderlo hacer exactamente aquí", dijo.

La foto es de AP.