Para quienes los hayan descubierto ahora, se puede tratar de una sorpresa mayúscula, pero no para los asiduos del Mini. Hablo de Bojan Krkic y de Giovani Dos Santos, dos jugadores excelentes que están creando un problema a Frank Rijkaard. ¿Dónde van a jugar el año próximo? Descartada la posibilidad de jugar en el filial (Tercera división) por lo inadecuado de las circunstancias, soy de la opinión que como no van a jugar en el primer equipo, lo mejor es cederlos a un equipo, como poco de Segunda división, con la garantía de que van a jugar el máximo número de minutos.
Bojan y Giovani son dos prometedores jugadores de características totalmente diferentes. Es magnífica la capacidad de crear juego de Krkic, un jugador que aún no tiene físico, pero sí una cualidad innata para marcar goles. Se ha visto, en estos dos partidos ante el Dundee y el Hearts, el entendimiento con Henry, quien lo ha tutelado durante los entrenamientos.
Giovani Dos Santos es otro estilo. Un jugador más resabiado a pesar de su juventud, potente y con talento. Buen regateador, con buena visión de juego y todo el futuro por delante, por eso creo que ambos lo que tienen es que jugar, ahora que saben que no tienen opciones ante la pléyade de jugadores que el Barça tiene en las posiciones en las que ellos se mueven.
En la pretemporada escocesa, se ha podido ver parte del armazón del equipo de la temporada que viene. Ha sido sorprendente la capacidad de asimilación de Touré Yayá en el medio centro, un jugador con un gran físico y colocación con todos los fundamentos posibles para triunfar. A falta de Milito, que sigue de vacaciones como Messi y Márquez, los otros dos nuevos han demostrado el acierto del Barça.
Eric Abidal es de esos laterales con oficio, un especialista, un galgo que no se adorna. No ofrecerá progresiones en ataque por la banda, pero será un seguro en su zona y será el que cierre la defensa en las jugadas a balón parado a favor.
Y luego está Henry. Presencié el primer entrenamiento de Thierry en La Masía y me fascinó. Su físico, a pesar de no estar al cien por cien, es portentoso; es de esos jugadores que hasta con estilo dan un pase a cinco metros y de los que contagia al grupo.
Un grupo que se está haciendo a la nueva situación (el código interno) y que debe seguir creciendo en el futuro. Ronaldinho parece dispuesto a asumir el reto. Me preocupa el estado físico de Samuel Eto'o, que ya debería estar totalmente recuperado, pero que le cuesta arrancar. Esta semana empieza la gira por Asia, la segunda parte de una pretemporada diseñada con más cabeza que en el pasado. Al menos, en este punto, excusas, ni una.