Por primera vez en la temporada, no seguí el partido en directo, lo vi de madrugada. Las sensaciones que ofreció el Barça son buenas, se demostró que ante una defensa con espacios y jugando en transición, el juego de Henry es letal. Se gustó el francés y marcó tres goles, algo que no conseguía desde el 7 de mayo de 2006 (en un Arsenal-Liverpool, 4-2).
Vistas las imágenes de uno

y otro partido,

se adivina que a Titi aún le falta para recuperar si mejor tono, pero si puede marcar tantos sin estar bien, perfecto. Fue la constatación del gran momento de Messi, de la solidez defensiva y de la calidad de Iniesta. La nota negativa fue la lesión de Touré Yayá, un mes de baja, una buena oportunidad para ver qué soluciones ha planteado Rijkaard ante la ausencia de un jugador fundamental en este inicio. Ante el Levante volvió Puyol y frente al Stuttgart, retornará Ronaldinho, aún no se sabe por quién. Podría situar a Deco en esta posición y jugar con Xavi e Iniesta por delante y Ronnie por la izquierda o bien podría situar a Márquez con Deco y Xavi; Iniesta haciendo de Ronnie y Ronnie jugando de Ezquerro, es decir, en el banquillo.