Ha sido el resumen perfecto de la temporada: un desastre para McLaren, incapaz de gobernar los 'egos' de Hamilton y de Alonso. Ferrari fue a lo suyo, estuvo al quite, aprovechó su oportunidad y el año próximo lucirá el número uno. El pique inicial de Hamilton y Alonso demostró que el británico es un aprendiz, que tiene calidad técnica, pero mentalmente no está preparado. Raikkonen es el gran triunfador, ha ido remontando y al final se ha encontrado casi de rebote con un título mundial. Para mí, la etapa de Alonso en McLaren ya está cubierta; supongo que buscará un nuevo horizonte.