Cual manifiesto futurista , la Agencia EFE está dispuesta a redecorar su existencia y ha anunciado un inmediato cambio de planteamiento. Se va a apuntar al nuevo periodismo, va a organizar de manera diferente sus redacciones, intentará hacerse más visible de cara a la opinión pública y resituarse en el negocio, algo que no consiguió en su día con su departamento de televisión y cuyo error estratégico ha pagado muy caro, especialmente en su cuenta de resultados.
Anda decidida la dirección en darle un vuelco a la situación, pero los cambios siempre son traúmaticos, especialmente cuando en la redacción se oyen los tambores del multimedia, hace unos meses a lo lejos y cada vez más cerca.
Se insiste en que el multimedia es el futuro. EFE ha crecido a partir de internet, de los clips de audio y de video, eso es una evidencia, pero también lo ha hecho a base de multiplicar las obligaciones de sus periodistas con la creación de nuevos productos. Pasó con EFE Radio , reflotada con la colaboración de todos los departamentos, con la Agenda Mundial de Previsiones (UCM) y ahora va a ocurrir con los clips de vídeo.
Es cierto que la realidad ha cambiado, pero el temor es que la marca EFE, que el sello de calidad que se imprime día a día se pueda perder, porque no es es lo mismo trabajar con material sensible con la preparación y la experiencia suficiente, que lanzarse a una aventura en busca de "El Dorado" sin los mimbres adecuado.
EFE ha ido moviendo hilos, se ha ido reposicionando. Ha alcanzado acuerdos con Televisión Española para distribuir imagénes en Iberoamerica aprovechando la implantación de EFE en aquella zona; también se ha acercado a Radio Nacional, empresa con la que compartirá sedes en algunas ciudades, como por ejemplo en Barcelona, en el distrito 22@, y se ha mirado en el espejo de Associated Press para crear EFE 2.0.
¿De que se trata? Es algo tan simple como complicado. Se trata de integrar los diferentes departamentos que componen la redacción sin que exista separación, ni física ni real, entre ellos, con una sensación de continuidad entre unos y otros, de interacción entre las diferentes secciones.
La sede central de la empresa se trasladará a un nuevo edificio de 5.000 metros cuadrados que tendrá una estructura adecuada para el nuevo funcionamiento: organización circular de la redacción, sinergias de dentro hacia afuera y viceversa.
EFE se apunta al cambio y lo hará a partir de 2008. Insisten en que habrá que desaprender lo aprendido para otra época, porque la realidad ha cambiado, que habrá que hacer menos para hacerlo mejor y conseguir más, porque las reglas del periodismo no son las mismas y que en el futuro, no sólo en EFE, sino en general "el que no se integre se desintegrará".
Veremos cómo se plasma sobre el papel lo que es una proposición teórica. Habra reticiencias. El futuro es internet, el multimedia, el audio, el vídeo, las fotos, los gráficos interactivos, pero también el periodismo de calidad, el sello de la Agencia.