Esas vistosas tiras de color fucsia o azul eléctrico que lucen los deportistas desde hace unos cuantos meses no son tiras antidolor. Se trata de un vendaje neuromuscular , también conocido como 'Kinesiotaping' o 'Medical Taping' y su secreto está en que optimiza el proceso de recuperación del cuerpo.
La técnica es de origen asiático (Corea y Japón), donde se desarrolló en los años 70. Se basa en conceptos extraídos de la quiropraxia y la kinesiología que tienen en cuenta la circulación sanguínea y linfática, así como la temperatura corporal.
A partir de la obviedad: "Si la musculatura no funciona bien puede provocar toda una serie de síntomas y lesiones"; se desarrolló un esparadrapo elástico que podía ayudar en la función muscular sin limitar los movimientos corporales con lo que se activa el proceso de recuperación del propio cuerpo.
Las aplicaciones han sido múltiples y no únicamente se utilizan para tratar problemas musculares, sino que también existen técnicas para proteger los ligamentos, corregir la posición articular y de la fascia, aumentar el espacio intervertebral, frenar la posición terminal, técnicas linfáticas, específicas (cicatrices, fibrosis, hematomas, codo de tenista, síndrome del túnel carpiano) e incluso para tratar dolores menstruales.