Manel Comas, aquel entrenador que calificó a un jugador, Demetrius Alexander, como un NAF, un Negro Atlético Fraudulento; ese técnico que llegó a insultar a sus jugadores: "Son gilipollas. A partir de ahora, sólo me va a quedar trabajar y si tengo que jugar con seis, jugaré con seis. El resto se quedará sentadito" vuelve a la escena del crimen, es el nuevo entrenador del Cajasol sevillano.



Escribe un comentario