En Can Barça, la palabra del Profeta... va a misa. Así pasó durante unos años cuando él era el ojito derecho de José Luis Núñez y desde junio de 2003 con Joan Laporta en la presidencia. Cruyff se dedica a pontificar desde sus altares, ora en el grupo Godó, ora en el Zeta. Siempre tiene respuestas geniales y sencillas a planteamientos geniales, para él los problemas no lo son tanto. Hoy ha vuelto lanzar un dardo desde su tribuna en 'El Periódico', el objetivo: Leo Messi.
Cruyff ha criticado al argentino por el viaje que hizo a Qatar para participar en un acto promocional de una academia de fútbol, mientras Messi estaba lesionado. Dice el profeta que la recuperación de Messi ha sido "modélica", pero califica de "inaceptable" que haga este viaje estando lesionado.
"Me da igual si tenía el día de fiesta. ¿De qué van esos representantes? Saben que tiene que volver en las mejores condiciones posibles, que es un jugador importantísimo para el club", ha asegurado el ex entrenador quien apela al "sentido común" y se pregunta: "¿Y si recae? Igual no tiene nada que ver, pero tú ya has dado argumentos para la sospecha. El fútbol, siempre en primer lugar. Y si el jugador, sea el que sea, o el representante, sea el que sea, no tienen cabeza suficiente, a explicárselo. Y si no entienden o no saben diferenciar qué va primero, multa, y ejemplar".
¡Cuánta hipocresía! Cruyff criticando a Messi. ¿Por qué lo critica cuando en el pasado no lo ha hecho con el viaje publicitario de Rafael Márquez o el que hizo Samuel Eto'o a Alemania para conocer a Pfister?
La respuesta, como siempre, está en el viento. ¿Qué fue a patrocinar Messi? El argentino fue un acto promocional de la academia Aspire con los 24 mejores jugadores africanos nacidos en 1994. Aspire llegó a un convenio con el gobierno de Qatar, que contrató a Sandro Rosell y a Josep Colomé, ex responsable de la cantera del Barça, para llevar a cabo la selección.
Ahí está el problema que Messi viajó a Qatar para patrocinar un acto a instancias de Rosell, con quien Cruyff no tiene buena relación. Cuentan que Joan Laporta fue quien presentó a Rosell y a Cruyff en una velada en casa del holandés. La idea era hablar durante la cena de fútbol con el asesor de Laporta y el futuro vicepresidente deportivo de la candidatura, pero la cosa no funcionó.
Unos explican que Rosell fue muy maleducado durante la cena y que estuvo hablando prácticamente durante toda la cena por teléfono y no cruzaron más que cuatro obviedades. El otro se defiende al asegurar que estaba negociando la contratación de Ronaldinho por el Barça.
Independientemente de quien tenga razón, Cruyff es de los tipos que más envenena el entorno con sus declaraciones. Calla determinadas cosas y denuncia otras. Sus opiniones tendrían el peso que merecen si fueran independientes, pero no lo son.