Exponía la estatuilla de un hombre sentado a una pequeña mesa en la que había una diminuta máquina de escribir. El hombrecillo tenía las manos sobre el teclado, y del rodillo sobresalía una hoja de papel en la que, apretando la luna del escaparate y mirando con mucha atención, podían leerse las siguientes palabras mecanografiadas:
Eran los mejores tiempos, era la peor época, la edad de la sabiduría, el ciclo de la estupidez, la fase de la creencia, la etapa de la incredulidad, la estación de la Luz, la hora de las Sombras, era la primavera de la esperanza, el invierno de la desesperación, lo teníamos todo por delante, nada había frente a nosotros.
(La noche del oráculo. Paul Auster).
Yo también quiero un cuaderno azul.



29 ene 2008 | 06:53 PM
jeje, te ha cogido fuerte con Auster. Yo me leí casi todos el año pasado. Me gusta cómo escribe, aunque se repite (como todos).
29 ene 2008 | 07:39 PM
¿Y quien no se repite, amigo? Me ha gustado la mezcla de realidad y de ficción, de vida y de literatura, un juego bien resuelto. Dejaré aparcado a Auster (el próximo que quiero leer es Viajes en el Scriptorium) y ya tengo en mis manos "Un pequeño inconveniente" de Mark Haddon. ¿Leiste “El curioso incidente del perro a media noche”? Es del mismo autor. Un poco más adelante quiero empezar a leer a Murakami, me han hablado de "Sauce ciego, mujer dormida". ¿Le recomiendas al japonés?
30 ene 2008 | 10:54 AM
Sí, lo leí. Tengo al que dices en mi (ya kilométrica) lista de espera.
De Murakami sólo te puedo decir elogios. Mejor que lo leas después, porque engancha mucho y querrás devorar el resto de libros. Es de aquellos cuyos libros no tienes ganas de acabar. Será un futuro Nobel. El que comentas todavía no he tenido el placer, pero es un valor seguro. Igual que Auster, Millás...